La Brigada Nacional Antidrogas realizó un trabajo imperdible sobre la lucha contra el flagelo, las carencias del reducido grupo de investigadores y el poder de los narcos que operan en nuestro país. Critica a los medios de prensa y a sectores de la población por tergiversar la información y revela cómo operan los traficantes de drogas. El mismo se reproduce a continuación en forma textual.
"En cuanto a la represión de esta actividad la misma está a cargo de la Brigada que cuenta con 27 efectivos. En general la actividad diaria es ordenada luego de que se analiza la información obtenida mediante denuncias o la que se produce por medios propios, se seleccionan tres o cuatro bocas de distribución para vigilancia (materialmente es imposible efectuar una mayor cantidad de vigilancias dada la cantidad de funcionarios con que se cuenta, razón por la cual en contacto con la Jefatura de Policía de Montevideo se han derivado cerca de 300 denuncias para ser investigadas por distintos grupos del Instituto. Los procedimientos se efectúan luego que se produce la puesta del sol, ya que es el momento en que los distribuidores comienzan su trabajo para evitar los allanamientos.
Al respecto se mencionan algunas dificultades que deben vencerse para obtener éxito y eliminar una boca de distribución.
A) Esquemas de contravigilancia, habitualmente cuentan con el apoyo de vecinos o consumidores que les advierten de la presencia de personas o vehículos sospechosos en la zona. Esta situación viene siendo resuelta con el aporte que otros vecinos orientados por nuestros efectivos efectúan a través del 08002121 con datos más precisos.
B) Existen lugares dada la conformación urbanística y realidad social donde es imposible instalar una vigilancia y en tal caso se debe encontrar a un juez dispuesto a librar una orden de allanamiento con escasos elementos.
C) Se detienen lejos del lugar a aquellas personas que fueron vistas ingresando presumiblemente para la compra de drogas. Si no existe incautación de dosis se debe abandonar la vigilancia, ya que al quedar en libertad alertan de nuestra presencia en la zona.
D) Si existe incautación se está en condiciones de solicitar la orden de allanamiento para el día siguiente con el o los individuos detenidos. En algunos casos esta orden es obtenida para efectuar el allanamiento a primera hora para lo cual se debe contar con que el distribuidor no haya trasladado la droga, una vez dejada la venta, a otra finca, lo que habitualmente realizan utilizando los fondos, previendo que la finca en su frente pueda estar vigilada o que los familiares de los detenidos alertados por su ausencia le hayan avisado.
En este apartado resulta de importancia destacar el aumento de los mecanismos de seguridad para impedir el ingreso a los domicilios, rejas, porteros eléctricos y especialmente perros entrenados de gran tamaño y ferocidad para darles tiempo a "descartarse" de la droga que posean y también con la finalidad de neutralizar la actividad de los canes antidrogas.
E) Si la droga no es encontrada en el lugar y al no contarse habitualmente con el testimonio de los consumidores, los detenidos, si los hubiere, son puestos en libertad por la autoridad judicial.
F) Se ha detectado, además, como manera de evitar el accionar policial las modalidades de distribución mediante entrega al domicilio del consumidor previa comunicación telefónica o a través de Internet mediante chateo. (Las cantidades son pequeñas para que puedan ser disimuladas como consumo personal en caso de detención).
Este detalle explicativo ha sido mencionado dado que es habitual que los medios de prensa y el público en general tiende a tergiversar algunos conceptos y a dar por muy simple una tarea que en realidad es muy compleja como ya ha quedado demostrado.
Algunos de los conceptos manejados equivocadamente son los siguientes:
- No se visualiza la diferencia que existe entre información y comprobación.
- No se toman en cuenta las contramedidas que los traficantes toman para entorpecer la labor policial.
- No se tiene en cuenta la diferencia entre un procedimiento policial, con toda la normativa que da garantías a los individuos- y la conducta criminal que no tiene parámetros.
- La incapacidad de la víctima de denunciar. Es uno de los pocos delitos donde la mayoría de las veces por dependencia psicológica o por temor, el individuo es incapaz de reconocer al traficante como victimario.
No se toma en cuenta que aun en países donde las Policías cuentan con abundancia de personal y medios acompañados por una legislación más avanzada el problema del tráfico y consumo no decrece. *
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