"Con motivo de la nota publicada el día 10 de febrero de 2005 en la página 15 del diario LA REPUBLICA, es que nos vemos en la obligación de hacer saber a nuestros clientes, y a la ciudadanía en general, la realidad fáctica y jurídica en la que se encuentra nuestra empresa prestadora de servicios de seguridad electrónica.
A estos efectos, informamos lo siguiente:
La firma Tecnofren SA, de la cual soy titular y presidente, gira en el rubro de seguridad electrónica, y opera en dicha plaza (Maldonado) bajo la denominación comercial "Segura Grupo de Seguridad Profesional".
Dicha empresa se instaló en Punta del Este en el mes de diciembre de 2004, habiéndose registrado previamente como empresa de seguridad ante el Ministerio del Interior (Renaemse), así como ante todos los organismos estatales pertinentes, tal como lo dispone la normativa legal y administrativa que rige en la materia. En este contexto, se impone destacar que nuestra firma cuenta con la debida habilitación por parte del Ministerio del Interior. Por lo tanto, entendemos pertinente informar a toda la ciudadanía que es falsa y temeraria la denuncia efectuada con fecha 10 de febrero de 2005 por el Sr. Crucitti. En efecto, es absolutamente falso que estemos prestando el servicio de seguridad de manera irregular y clandestina, ya que como dijimos, Tecnofren SA fue debidamente habilitada por el Registro Nacional de Empresas de Seguridad, dependiente del Ministerio del Interior.
Por otro lado, también debemos señalar que rechazamos categóricamente -por ser falso de toda falsedad- que hemos realizado "una suerte de espionaje industrial para captar" sus clientes y efectuar relevamientos de las zonas donde la empresa del Sr. Crucitti opera prestando sus servicios; en primer término, consideramos que además de falsa, dicha denuncia resulta pueril e infantil, ya que para determinar cuáles son las fincas a las que una empresa presta servicios de seguridad electrónica, basta con observar los carteles que se colocan en las viviendas, no siendo necesario en consecuencia, montar "una suerte de espionaje industrial". Por lo tanto, este tema no merece de mayores comentarios.
En definitiva, debemos expresar nuestro total asombro, de que el Sr. Roberto Crucitti, quien ostenta la calidad de vicecónsul de Italia, y que en consecuencia goza (y/o gozaba) de la confianza de la embajada italiana, haya incurrido en la irresponsabilidad (y eventualmente en el delito de difamación) de ni siquiera haber verificado la exactitud y/o veracidad de las afirmaciones vertidas por él a la opinión pública.
Evidentemente, las falsas denuncias referidas obedecen, sin lugar a dudas, a un desesperado intento comercial de desacreditar ante la opinión pública a nuestra empresa, la que intenta competir legítimamente en este plaza, y la que en todo momento no ha hecho otra cosa que velar por los intereses de nuestros clientes y del departamento de Maldonado.
Podemos entender que haya seudos empresarios que desconozcan las normas del libre mercado de competencia comercial, pero no por ello podemos admitir que brinden a la opinión pública información inexacta y maliciosa.
Es por ello que nos reservamos el derecho de accionar civil y penalmente contra el titular de la firma Río Sereno SA". *
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