LA REPUBLICA ya dio cuenta de varias denuncias en ese sentido, destacándose el robo de elementos metálicos de los ataúdes, lápidas, floreros y urnas y lo que es más grave aún, manipulación y desaparición de cuerpos, además de reducciones mal realizadas o "fabricación" de cuerpos para tales instancias.
También se consignó que se le entregaron restos equivocados de una niña a sus familiares, en el momento en que debían proceder a su reducción, mientras que otra familia continúa reclamando por los restos de su hija, también desaparecidos.
Las irregularidades más graves se han constatado en Las Piedras, La Paz y Pando.
En ese sentido la situación se agravó en los últimos días debido a que un importante expediente con 13 agregados el A 265123 relacionado a serias irregularidades en el cementerio de Las Piedras y que desde hace mucho tiempo ediles de la oposición venían solicitando se les diera vista, misteriosamente fue enviado al archivo por parte de jerarcas municipales.
Ahora, y como si fuera poco, una nueva revelación habla por sí sola de la dramática y por momentos increíble situación de los camposantos canarios: descubrieron en el cementerio de la capital departamental un plantío de zapallitos y otras legumbres. No se sabe si el camposanto está siendo utilizado como huerta por los propios funcionarios de la necrópolis o por extraños que hacen los cultivos entre las tumbas sin que nadie se entere.
En relación al expediente extraviado, la edila encuentrista Loreley Rodríguez indicó a LA REPUBLICA que "fue muy mal manejado desde el punto de vista administrativo".
La edila piensa ahora realizar la denuncia penal correspondiente porque "es el paso previo para la desaparición del expediente".
Rodríguez consideró que la situación es "gravísima", en el entendido de que "no sabemos cuántos documentos de la Intendencia pueden estar en esta condición".
Añadió que "alguien se va a tener que responsabilizar, quizá el secretario general del momento (Roberto Yavarone), porque desde esa dependencia, el expediente pasó directamente al archivo. Así que por irresponsable nomás, ese hombre tendría que ir preso, porque no puede ser que saquen de su escritorio un material tan importante".
La edila Rodríguez informó además que mientras se estaba procesando la investigación sobre todas las irregularidades ya señaladas, el intendente Tabaré Hackenbruch ordenó una investigación administrativa porque se encontró un plantío de zapallitos de tronco en pleno cementerio de la ciudad de Canelones. LA REPUBLICA supo, además, que no sólo esa hortaliza está siendo cultivada en el cementerio, sino también tomates y lechugas.
Así de simple, así de insólito, así de patético. En el fértil terreno de lo imposible, todo puede ocurrir, al menos en ese universo particular llamado Canelones.
"Por un lado no aparecen las resoluciones mediante las cuales hay que mandar a la Justicia Penal a los jerarcas involucrados en las irregularidades y por otro lado, sí se decide investigar lo que ocurre con esos zapallitos. Acá hay responsabilidades importantes que van a saltar cuando la Justicia se ponga los pantalones largos", estableció la representante departamental.
Loreley Rodríguez exige ver el expediente y en forma oficial, pretende tener acceso al informe de Jurídica de la comuna.
"En el expediente extraviado está el caso de la desaparición de un cuerpo, entonces está claro que era clave para nuestra investigación. Es más, con la documentación que pudimos reunir, señalábamos las presuntas responsabilidades penales de varios jerarcas y aún así, la IMC no tomó ninguna medida. Y ahora que los propios abogados de la Intendencia presumen esas responsabilidades de los jerarcas, se pretende hacer desaparecer el expediente", concluyó la curul. *
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