Henry y Gustavo, que así se llaman los dos responsables de la muerte que conmovió nuevamente a la opinión pública y dejó sin transporte a la gente, confesaron el hecho y en estado de pavura dijeron que tenían miedo que los policías los mataran, por lo cual decidieron entregarse.
Como se informó oportunamente el homicidio del transportista se consumó a las cinco de la tarde del pasado lunes en la esquina de Burdeos y Santa Catalina, donde ambos subieron al ómnibus 124 que había partido de Santa Catalina rumbo a la Aduana. Los 17 pasajeros a bordo vieron con estupor que los dos delincuentes intimidaron de muerte al chofer y al guarda, quitándole la recaudación al segundo (700 pesos). En un momento determinado Pedreira se abalanzó sobre uno de los asaltantes, quien efectuó un disparo que rozó al chofer y terminó con la vida del guarda.
En la víspera, ambos sujetos admitieron su responsabilidad en el homicidio, por lo cual fueron llevados en presencia del juez de Menores de Segundo Turno, en la calle Bartolomé Mitre, quien decretó sus internaciones bajo especiales medidas de seguridad en el INAU. Uno de los menores que había asaltado a varios repartidores ya se encontraba en el INAU hasta agosto del año pasado, cuando se dio a la fuga.
El presidente del INAU, Fernando Repetto, dijo que le preocupaba que estos menores, uno de los cuales cumple 18 años en el mes de abril, vuelva a estar con otros chicos infractores de menor peligrosidad, por lo cual abogó por un cambio en el sistema de contención. *
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