IVAN MOURELLE - RIVERA
La lucha de su familia, especialmente su padre, mantuvo en la consideración popular el crimen de su hija, debiendo pasar el mismo por situaciones no tan dolorosas como la pérdida trágica de su hija, pero que lo pusieron al límite de sus posibilidades. La promesa de quien fuera ministro del Interior, Luis Hierro López, de aclarar el caso, la casi pérdida de su condición de funcionario policial, acusado de desequilibrio mental, luego restituido a sus labores normales, fueron algunas de las complicaciones que tuvo Jorge López, padre de la infortunada Sheila, a lo largo de todos estos años.
En el pasado parecían haber quedado las sospechas sobre quien fuera la ultima persona que la vio con vida, Juan Pedro Safons, quien era el compañero de Sheila en la última noche con vida de ésta. El balazo en la nuca de la joven, que se dice le causó la muerte, el mismo balazo que dice haber recibido Safons, pero que tuvo un desenlace diferente, ya que se afirma que terminó en la boca del mismo, y que le permitió salir corriendo en busca de ayuda, luego que el "homicida" se diera a la fuga en el auto de su propiedad, son algunos de los puntos oscuros en el caso.
Pero a eso debemos de agregar el hecho de que el mismo día del crimen, cuatro horas después de quedar al descubierto, se recibió la orden de mandar el auto a un lavadero, para entregarlo al propio Safons, y que ante la eventualidad de que la joven hubiera sido violada, como declaró el propio joven se solicitaron exámenes de ADN cuyos resultados nunca llegaron. El círculo cerrado dentro de la clase alta del departamento, parece haberse "tragado" las pruebas que inculpan a hijos de conocidas personalidades del medio, inclusive una entrevista realizada años atrás, posterior al crimen, donde una joven, menor de edad, declaró haber sido amenazada por las mismas personas acusadas del crimen de Sheila, para el caso de no consumir la droga ofrecida, y participar de una "fiestita", donde se presume que la joven perdió la vida, pero por sobredosis y no por el balazo recibido. En la actualidad, el juez Letrado departamental, Dr. Federico Alvarez Petraglia ha decidido hacer una revisión del caso, y comenzó a citar a las personas mencionadas en el voluminoso expediente.
En los primeros días del mes de marzo desfilarán por el Juzgado de la calle Sarandí, policías, médicos forenses,el fiscal de la época, Miguel Costa, que se preocupó por quitar trascendencia a todos los esfuerzos de los familiares de la joven para que el asesinato se aclarara, como además aquellos hijos de destacados ciudadanos, que son sindicados como los autores de un crimen, que, por primera vez en todos estos años, parece que toma el rumbo que todo Rivera espera, y es el de poner tras las rejas a los verdaderos responsables. *
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