El increíble caso ocurrió el pasado día 19, pero la jefatura canaria recién informó en la víspera. A través del Servicio de Emergencia 911 se alertó que en una vivienda situada en las calles Correch y 17 Metros se había producido un atentado con un explosivo.
En forma inmediata concurrieron al lugar efectivos de la Seccional 7ª, juntamente con personal de Bomberos y de Policía Técnica. En el exterior del inmueble, los uniformados encontraron restos del objeto que produjo la explosión.
La Policía comprobó que tres vidrios de distintas ventanas habían quedado pulverizados por la detonación, así como otros daños, aunque afortunadamente no había personas lesionadas.
Las investigaciones realizadas por la Policía condujeron a un joven, quien días antes había mantenido un altercado con el dueño de casa.
Munidos de la orden judicial de allanamiento, se procedió a inspeccionar la vivienda del imputado, ubicándose en su dormitorio, una botella con queroseno, un recipiente con restos de pólvora y otros objetos de metal y cartón. El joven de iniciales MACF aceptó haber colocado la bomba casera, por lo que fue puesto a disposición del magistrado que resolvió enviarlo a prisión imputado del delito de estrago. *
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