En la parada de Gregorio Pérez e Itacumbú dos chiquilinas que no aparentaban más de 16 años de edad subieron al ómnibus de Cutcsa del recorrido 156 que se dirigía hacia el Hipódromo. Las gurisas ni boleto pidieron, ya que de inmediato una sacó a relucir un revólver de grueso calibre y su compañera un afilado cuchillo. El conductor-guarda quedó estupefacto y ante las firmes amenazas de las chicas no tuvo más remedio que resignar en sus manos el dinero de la recaudación. Al mismo tiempo las jovencitas le exigieron que mantuviera la puerta abierta y una vez que tenían la plata en su poder se bajaron y corrieron hacia un asentamiento allí ubicado, donde se perdieron de vista. El transportista radicó la denuncia en la Seccional 12ª. *
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