RICARDO ALMADA - MALDONADO
En las primeras horas de la mañana siguiente apareció deambulando a algunas cuadras de la costa de la playa Brava de Punta del Este, bajo los efectos de algún tipo de droga o alcohol, que no le permitió siquiera recordar más tarde lo que le había ocurrido durante la noche, aunque narró otros extremos del confuso episodio.
El caso está en plena etapa de investigación, en tanto que el informe forense confirmó que la menor presentaba restos de semen en algunas partes de su cuerpo, y signos evidentes de haber mantenido reiteradas relaciones sexuales, aunque no se ha especificado si se correspondían con una violación o con un acto consentido, en virtud de que la niña ya habría mantenido relaciones en anteriores oportunidades. Aparecen en juego otros elementos, ya que en relatos muy fragmentarios que ella misma ha realizado, menciona a por lo menos tres compañeras de clase, pero no a ningún varoncito u hombre adulto.
La menor, luego de haber sido asistida en el hospital "Dr. Elbio Rivero" de la ciudad de Maldonado, pasó a ser atendida en su propio hogar por un equipo multidisciplinario, al igual que sus padres, integrado por médicos, una siquiatra infantil y una asistente social.
El contradictorio testimonio brindado por la propia víctima, reiteramos de tan solo 12 años, a los colegas de FM Gente, se refiere a que una compañera de clase la habría inducido a faltar a la escuela para ir a pasear por la playa. Pero la pieza fundamental en las investigaciones no se ha podido obtener porque a partir de que la niña dice haberse dormido en la playa, no recuerda qué fue lo que ocurrió. En ningún momento se menciona la presencia, al menos cercana, de algún compañero de la escuela o algún hombre. También está prácticamente descartado que la menor fuera sometida a apremios físicos en el seno de su propia familia.
"Me fui con una compañera de la escuela, me fui en la bicicleta y fuimos a buscar una compañera a la parada. Después nos fuimos para la playa y dijimos que veníamos a las cuatro, pero pasó la hora y no nos dimos cuenta porque no teníamos reloj ni nada". Agregó la niña que más tarde se fueron hacia la casa de un compañero, presumiblemente en el entorno de las 18.30, pero habrían retornado a la playa porque "se perdieron".
Allí es que surge el primer dato confuso, ya que la niña aseguró en su testimonio que "ahí me quedé dormida... y después de mañana me acuerdo que fui hasta la Ancap caminando (estación de servicio ubicada en la parada 5 de avenida Roosevelt)". Agregó que una compañera de nombre Lourdes "me agarró", y que "José" (aparentemente otra compañera de clase), fue a la escuela a buscar a la maestra, "y ta, después no me acuerdo más". Reiteró que en determinado momento cuando estaba en la playa quiso irse pero no sabía cómo hacerlo y que incluso le solicitó a un policía para llamar "por teléfono" a su casa pero éste le respondió que "me arreglara como pudiera"; lo mismo habría ocurrido en un edificio donde la niña llegó a solicitar un teléfono.
Ayer, la Justicia y la Policía procuraban encontrar un hilo conductor al asunto e intentaban dar con cada una de las personas citadas por la niña para luego profundizar en el análisis de esas horas que dice haber estado dormida, por cansancio o por algo que alguien -que tal vez ella sepa y encubre- le dio a tomar. *
Comentarios (beta!)