Horas tensas se vivieron ayer en el interior del hogar SER de la Colonia Berro, cuando un grupo de jóvenes, de los más "pesados" se negaron a ingresar al establecimiento tras el recreo. Los funcionarios intentaron continentarlos, pero los jóvenes la emprendieron con piedras y palos. Aunque no se registraron fugas ni heridos, los menores amenazaron con tomar rehenes y producirse heridas, lo que causó gran conmoción entre los empleados que continúan reclamando más personal y mejores condiciones. Con el correr de las horas, los menores se fueron calmando y depusieron su agresiva actitud. "Esto va a reventar, es lógico que reviente. Ellos están mal, nosotros estamos mal, es una olla de presión", dijo a LA REPUBLICA una de las empleadas más veteranas de la polémica Colonia Berro. En determinado momento la situación fue tan intensa que el grupo GEO, debió intervenir para reprimir a los jovencitos que se dedicaron a romper todo lo que tenían frente a sí. *
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