AGUSTIN DE LARROSA - CERRO LARGO
Pero por increible que parezca, hace pocos días una operación llevada adelante por la Policía Federal y el Comando Ambiental de la Brigada Militar Brasileña, desmanteló una gavilla dedicada al tráfico internacional de cotorras y otros animales nativos de Uruguay y Brasil. Los extranjeros venían a Uruguay y se llevaban miles de estos simpáticos animalitos que luego eran vendidos a países lejanos.
El grupo actuaba en Río Grande del Sur, Santa Catarina, Paraná, San Pablo y Minas Gerais. En el procedimiento fueron requisados más de dos mil animales de distintas especies -en su mayoría aves- que se encontraban en poder de unas nueve personas. LA REPÚBLICA logró saber que de acuerdo a pistas que manejan los policías norteños, una de las rutas utilizadas por los traficantes para el traslado de los plumíferos son las ubicadas en esta zona del país, y el destino final de los mismos sería Europa y Estados Unidos. Uno de los acusados en este tipo de ilícitos es precisamente un ciudadano uruguayo que ya está cumpliendo condena en un presidio brasileño imputado de "crimen ambiental".
A modo de ejemplo en el marco de la operación fueron incautados miles de jaulas y aripucas como así también máquinas utilizadas para la reproducción de las aves que según autoridades brasileñas estaban en su gran mayoría "dopadas" para su transporte y sufrían malos tratos. "Un flamenco era doblado por sus patas e introducido en una media de nailon femenina para evitar los controles", informó la autoridad.
Entre las aves más requeridas por los extranjeros figuran los tucanos y arará azul, originarias de Brasil y en vías de extinción.
Aunque parezca sorprendente, teniendo en cuenta su condición de depredadoras de maizales y plantíos de girasol, una de las aves mayormente cotizadas y por las cuales existe gran demanda, es la popularmente conocida "cotorra" a la cual los uruguayos -inconscientemente- la denominamos plaga nacional.
El animalito de características "trepadoras" y científicamente de la familia de los sitácidos ha logrado con su intenso color verde, constituirse en una de las especies de mayor aceptación y requerimiento donde su valor por unidad llega a situarse en muchos casos en alrededor de 500 dólares -según su edad y nivel de aprendizaje de la lengua humana. Según se supo, hace unos días un intrépido traficante de animales fue descubierto por la policía con un cargamento superior al centenar de "loritas", en su gran mayoría con pocos días de nacidas ya que se podía constatar el suave plumón blanco, característico de su juventud.
Cabe acotar que las autoridades fronterizas están en alerta permanente y mantienen férreos controles para evitar éste tipo de delito en la región.
Una calificada fuente confirmó a LA REPÚBLICA: "No permitiremos la salida ilegal de ni siquiera una cotorra para fuera del país". *
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