El trabajador del volante, de 48 años, no podía creer lo que le había sucedido. Cuando circulaba por la avenida 8 de Octubre y 20 de Febrero, una pareja y un pequeño niño ascendieron al coche pidiendo ser trasladados a las viviendas de camino Carrasco y Bolivia. Pocas cuadras antes de llegar al lugar acordado, el hombre, que viajaba en el asiento delantero pidió hacer "una parada" en Juan Agazzi y Monzón. Al llegar al mencionado cruce, la mujer tomó al niño en brazos y se alejó algunos metros del automóvil. Mientras tanto, su marido, extrajo de entre sus ropas un arma de fuego con la cual amenazó al taxista alzándose con la recaudación. A pesar de la intensa recorrida policial, no fue posible capturar a los rapiñeros.
Igual suerte corrió el trabajador de 50 años, que conducía el taxi matrícula STX 0389. Próximo a la hora 23.00 había levantado a un pasajero en las calles Comercio y Ramos pidiendo ser llevado hasta Iguá esquina Mataojo. Una vez en el lugar, el pasajero extrajo un arma que llevaba en el bolsillo de la campera y le exigió la entrega de la recaudación. El delincuente desapareció en un asentamiento de la zona.
Según la información recabada por LA REPUBLICA, varias personas que abordaron taxis a la vuelta de las ferias de reyes, decidieron escapar sin pagar el pasaje. En algunos casos, bajaron del automóvil "amagando" a abonar, pero en el primer descuido del trabajador del volante, salieron corriendo a corredores y lugares oscuros de distintos asentamientos. *
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