RICARDO ALMADA, MALDONADO
Se consigna, según datos aportados por el ministro Díaz, que entre el 1 y el 10 de enero no se han producido delitos de lesiones ni delitos de homicidios en Maldonado.
Este cronista tiene la obligación de puntualizar que, en realidad quien proporcionó información inexacta fue el propio ministro José Díaz o los responsables de elaborarla, seguramente involuntariamente.
Al estar incluidos en los medios que habrían difundido información inexacta respecto a este tipo de delitos, cabe reiterarle a nuestros lectores e informarle al señor ministro del Interior --por si la información oficial que le llega de Maldonado no es correcta, frente a lo cual deberá tomar las medidas que su rango le permiten--, que, el pasado martes 3 de enero, poco antes de la hora 21.00, un hombre asesinó de cinco balazos a otro en cercanías de Piriápolis, como lo consignara oportunamente LA REPUBLICA y La República del Este.
Agregamos que el hecho se produjo incluso dentro de la jurisdicción del denominado operativo de seguridad "San Fernando", a sólo tres kilómetros al norte del balneario de Piriápolis.
En esa jornada, LABI, de 38 años, un efectivo que revistaba en los cuadros policiales de la Jefatura de Policía de Treinta y Tres, pero que se encontraba en uso de licencia sin goce de sueldo desde el mes de junio de 2004, discutió agriamente con Gabriel Rodríguez, con quien mantenía una relación comercial; concretamente eran socios en un horno de ladrillos.
LABI descargó los cinco proyectiles de un revólver calibre 38 (cuatro dieron en el objetivo y el quinto falló), que no era el de reglamento sino de un familiar, sobre la humanidad de Rodríguez, quien trasladado a una policlínica del balneario de Piriápolis llegó muerto a raíz de las heridas sufridas.
En consecuencia, precisamente en el período señalado por el señor ministro, comprendido entre el 1 y el 10 de enero, efectivamente se produjo un delito que fue más que un simple ataque o riña callejera: fue un asesinato. *
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