LUIS CARRO, COLONIA
El problema quedó al descubierto, días pasados, cuando un equipo de inspectores de la DGI "trilló" la ciudad, en cumplimiento de los controles habituales del organismo recaudador.
En varios establecimientos, y para sorpresa y desconcierto de sus propietarios, los inspectores informaron de "atrasos en los aportes", que databan de bastante tiempo atrás.
En alguna de las situaciones de las que pudo enterarse LA REPUBLICA esos atrasos datarían de no menos de tres años a la fecha. Para agravar la historia, hay comerciantes que tienen recibos entregados por el estudio contable, como si los aportes estuvieran al día.
Los afectados por esta defraudación a la DGI estudiaban en la víspera los caminos a seguir, en tanto que arrecian las versiones en Colonia de que el contador que estaría implicado en los hechos habría optado por abandonar la ciudad. LA REPUBLICA procuró alguna comunicación con el domicilio particular del profesional de marras, pero todos los intentos resultaron en vano. Las investigaciones continúan y es de esperar que en las próximas horas surjan novedades, ya que los propios comerciantes estafados están dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias con tal de que se aclare la fraudulenta maniobra.
Este hecho, trajo a la memoria otros de características similares ocurridos años atrás, que tuvieron como responsables a oficinas gestoras de trámites, y que culminaron con el procesamiento y prisión de los autores del delito, en alguno de los casos, y en otro con la fuga de la persona que era sindicada como responsable. *
Comentarios (beta!)