El mentalista y parapsicólogo Omar llegó a Salto con un perfil bastante bajo. Con el correr de los meses fue ganando adeptos y le ofrecieron un espacio en una de las radios más escuchadas del litoral. El colombiano aceptó gustoso y montó su circo.
Todos los días contaba casos espectaculares que gracias a su intervención habían podido ser resueltos de forma favorable. "Junté parejas, salvé vidas, pero lo que más he logrado gracias a mis poderes, es salvar negocios de la quiebra". El mensaje era claro.
La audición tenía un rating cada vez más alto y era común ingresar a un local comercial y escuchar la voz del Profesor Omar sonando en las radios.
"No soy un chanta brasilero, mis poderes son reales", rezaba en su audición el místico colombiano. Muchos le creyeron y lo fueron a esperar a la salida de la emisora para pedir audiencias personales para resolver los más variados problemas cotidianos.
El parapsicólogo no cobraba para nada barato, pero sus fieles juntaban dinero y a cambio de promesas se lo entregaban sin titubear. El Profesor empezó a girar dinero a Colombia donde había quedado su familia. Semana a semana, los giros aumentaban así como también los seguidores del falso profeta.
Pero el batacazo final lo dio cuando en su audición dijo: "Fieles, si ustedes quieren más dinero tienen que entregarle el dinero a la tierra. Entierren billetes y monedas en el descampado que yo les digo y verán cómo la tierra se los devuelve multiplicado por dos". Decenas de creyentes enterraron el dinero que a las pocas horas ya estaba en manos de la familia de Omar en Colombia.
Un productor rural de la zona del Hipódromo se acercó al maestro de las artes ocultas y le rogó ayuda, ya que su campo estaba dando pérdidas y necesitaba "un rescate urgente". El Profesor le cobró 5 mil dólares a cambio de sus servicios esotéricos. Los días pasaron y el ansioso productor no recibía la ayuda prometida, así que decidió telefonear a Omar para pedir explicaciones, pero éste jamás le devolvió los llamados.
Pocos días después se supo que otro productor le había entregado 30 mil dólares a cambio de sus poderes, pero la víctima no recibió ni la ayuda de los cielos, ni la devolución de su dinero por parte del Profesor Omar.
La Dirección de Investigaciones y la Policía salteña comenzaron a buscar al estafador que ya había abandonado la audición radial y el hotel céntrico donde se alojó durante su estancia en Salto.
Los últimos días de "Omar" en el litoral fueron bastante ajetreados. Además de desenterrar todo el dinero que sus seguidores habían enterrado, tuvo que comprar los pasajes de regreso a su tierra natal y empacar todos los objetos que los fieles le entregaban en forma de agradecimiento. La verdadera identidad del falso parapsicólogo ya está en manos de la Policía que confirmó reiteradas estafas en distintas ciudades de Argentina y Paraguay. *
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