ALDO ROQUE DIFILIPPO, MERCEDES
Por necesidad económica viajó a Montevideo para ingresar a la Escuela de Policía. Leticia María Iturrioz Birriel, pese a vivir en Mercedes, a ser madre de 4 niños, de no conocer el medio, y de un montón de circunstancias más, ante la necesidad laboral, enfrentó el desafío y finalmente fue policía en Montevideo. En agosto de 2002 comenzó a cumplir funciones en la Seccional 19ª de La Teja.
En diálogo con LA REPUBLICA relató las diferentes situaciones que le tocaron vivir, afirmando sin vacilaciones que padeció continuas insinuaciones de sus superiores para "que me acostara con ellos". Que en la Comisaría 19 de La Teja ocurrían reiterados actos delictivos cometidos por los propios policías y que cuando sufrió un quebranto de salud por todas las presiones recibidas, pese a estar embarazada, le retiraron "el arma, el uniforme y el carné policial, entonces quedo sin atención médica".
Recién a principios de este año se le comunica que no se le firma más el contrato porque "no estoy apta para la Policía", pero nunca fue examinada por una junta médica. Cuando la agente Leticia Iturrioz intentó recurrir al sindicato policial para que éste reclamara por su situación recibió como respuesta que "el sindicato no está para defender los problemas administrativos del policía, y tampoco tiene abogados". Algo que la lleva a afirmar que el sindicato policial "está pintado", y que "se hizo para que no se vaya a hacer otro que sea realmente un sindicato".
Ahora la agente Iturrioz planea emprender nuevas gestiones para saber los verdaderos motivos por los cuales fue dada de baja ya que nunca pudo acceder a su expediente, evaluando incluso la posibilidad de iniciar una huelga de hambre para hacer sentir su reclamo.
-¿Cuando ingresó a la Policía?
-Ingresé el 19 de agosto del 2002.
-¿Directamente en Montevideo?
-Directamente en Montevideo. Dependo de Lavalleja, en comisión a Montevideo. Hice los seis meses de Escuela de Policía en Montevideo.
-¿En qué comisaría prestaba servicios?
-En la 19, en La Teja.
-¿Qué tipo de problemas tuvo?
-El mayor problema que tuve fue que me robaron el arma, mis propios compañeros, dentro de la misma seccional. Ahí estuve arrestada 10 días en la Comisaría de Mujeres, justo un Día de la Madre, mis hijos acá en Mercedes y yo allá. Después juntaba 10 días para poder venir a Mercedes a estar con mis hijos, y me decían que no, que faltaba personal, y se me daba un día solo por lo que lo pasaba sentada en los ómnibus. Después de continuo, tanto el comisario como el encargado de turno, persiguiéndome, porque como era mujer y estaba sola, me preguntaban por qué estaba sola, por qué había dejado mis hijos. De continuo insinuándose para que me acostara con ellos.
-¿Qué cantidad de personal femenino tiene esa comisaría?
-En el turno que yo estaba había cuatro femeninas.
-¿Y a todas les pasaba lo mismo?
-Había varias a las que ya les había pasado lo mismo. Inclusive una muchacha, que era la que limpiaba, era policía pero limpiaba, y te lo digo directamente: ella tenía "privilegios". Iba menos horas, en tres horas hacía toda la función, mientras yo hacía 8 o 9, hasta 10 horas.
-¿Cómo era el trato diario que usted recibía?
-Más o menos. Cuando llegué me pusieron de puerta. Me mandaban a hacer allanamientos, me mandaban a la calle. Siempre distintas cosas, hasta llegar a la oficina. Ahí aquello fue un escándalo, porque la femenina que estaba en la oficina hacía muchos años que estaba y como que se puso celosa, incómoda; y me empezaron a mandar a los peores lugares: a una garita que no tenía ni vidrios, con una helada imponente. Todos los peores lugares me mandaron a mí, porque me decían que en la oficina demoraba en sacar datos, por decir algo. Tené en cuenta que en la Escuela te dan las cosas más imprescindibles, pero no tanto como para saber qué hay que hacer en una oficina, eso con el tiempo cada uno lo va aprendiendo.
-¿Esta situación usted se la planteó a sus superiores?
-Se lo planteé al comisario, pero me dijo que bueno que la Policía era así, uno se adaptaba al régimen o firmaba la baja.
Por ejemplo, estando en la oficina se armó un escándalo, un griterío por un auto que estaba detenido del día anterior. Apareció el dueño y decía que le faltaba la radio, y uno era quien tenía que dar la cara. Le sacaban la bobina para las motos, le sacaban todo...
-¿Quiénes le sacaban?
-Los mismos policías, ahí adentro. Les sacaban las bobinas, las auxiliares a los autos; y el comisario sabía todo, porque inclusive al mismo comisario, Robinson Silvera, ya le habían prendido fuego un auto que pertenecía a la Policía. Se ve que él en algo estaba metido, porque no es común que a un comisario le prendan fuego un auto.
-¿Está queriendo decir que el personal de la Seccional 19ª no la quería a Ud. porque no se sumaba a esas prácticas?
-Yo pienso que sí. El subcomisario y dos policías de mi seccional están en la cárcel. Utilizaron el móvil para manguear plata. Después hubo un matrimonio que estaba metido en drogas, primero lo llevaron al hombre detenido, y al otro día la iban a llevar a ella. Le pidieron 30 mil dólares, y bueno la señora fue a Investigaciones, a la Jefatura de Montevideo, hizo la denuncia y cuando estaban en el banco para entregarle la plata, ahí apareció Investigaciones; y todo eso era de mi seccional.
-¿Ud. dice que el comisario estaba al tanto de que en esa comisaría ocurrían esos casos?
-Sí, porque tampoco es una comisaría tan inmensa como para escapársele todas las cosas de las manos. Caían autos por secuestro, porque se debían y no los habían pagado, y por 8 o 10 mil pesos el comisario arreglaba y ese auto seguía andando. Por ejemplo, si se llegaba a un supermercado que habían robado, en la camioneta (de la Seccional 19ª) terminaban de robar otro poco, y después se repartían las cosas. A mí me querían sacar del medio para que no me enterara de cosas porque fui con la intención de trabajar y no meterme en nada raro.
-Toda esta situación a usted le acarreó problemas de salud.
-Empecé con problemas sicológicos, con estados depresivos y cuando más necesitaba atención de un médico, viene un policía de mi seccional para llevarse el arma, el uniforme y el carné policial, entonces quedo sin atención médica.
-¿Eso cuándo ocurrió?
-El 18 de octubre de 2003.
-Ahí Ud. queda sin poder trabajar y sin cobertura médica.
-Seguro, porque si voy al Hospital Policial y me quiero hacer atender, lo primero que me piden es el carné policial para justificar que soy policía.
Después me llaman una o dos veces a una junta médica, y yo no tengo dinero para viajar, y no tengo el uniforme. Me presento en la Jefatura de acá a ver si iba algún móvil en comisión pero no tengo cómo demostrar que soy policía. O sea que desde ese momento estoy desvinculada del estado policial solamente por estar con un estado depresivo. Aparte nunca pudieron hacerme una junta médica porque yo no fui por no tener dinero
-Pero además usted estaba embarazada.
-Sí, estaba embarazada, con un embarazo de alto riesgo de 4 meses y no pude siquiera ir a tener el nene allá en el Hospital Policial, como me correspondía.
-¿Su situación cómo queda? ¿Cuál fue la última comunicación que tuvo?
-A mí me hacen un sumario, por muchos certificados médicos. Yo mandé cantidad de cartas al ministro, le llegué incluso a mandar una carta al presidente Vázquez pidiéndole por favor que me quería reintegrar al trabajo, que me había costado mucho sacrificio dejar mi casa, mis hijos. Yo lo que quería era trabajar. Nunca tuve una respuesta; y un día vino un policía trayéndome un papel que decía que a mí no se me firma más el contrato. Me dirijo hacia la Jefatura de Montevideo y me confirman que no se me firma más el contrato pero el expediente no me lo muestran. A los 15 días otra comunicación donde me dicen que no estoy apta para la Policía. Vuelvo a viajar a Montevideo y en el Ministerio el expediente no está. Voy a Jefatura, me recorro todas las oficinas, pero hasta ahora mi expediente no aparece. Yo no lo he podido ubicar, y ellos no saben si yo estoy apta o no, porque a mí no me ha visto ningún médico de la Policía.
A principios de enero cobro la última mensualidad, porque tenía dos meses, según ellos, de licencia acumulada. Yo he cobrado todo, hasta enero he cobrado siempre...
¿Pero cómo se entiende? En el año 2003 a Ud. le retiraron el arma, el uniforme, y el carné. Se la desvincula de la Policía, pero hasta 2006 sigue cobrando un sueldo.
-Eso no lo entiendo. Ellos me desvincularon de la Policía. Yo perdí el estado policial en octubre de 2003 pero hasta el 8 de enero de 2006 soy policía. La verdad que no entiendo; y voy, pregunto en un lado y en otro y nadie me sabe explicar nada.
-¿Qué piensa hacer de ahora en adelante?
-Pienso ir a Montevideo, volver a golpear en un lado y en otro. También he pensado, lo digo sinceramente, en hacer una huelga de hambre, sentarme en algún lado donde alguien me escuche y se me diga: mire, acá está su expediente, usted no es más policía por tal motivo, pero que vengan con hechos reales, no mandándome policías como correo con distintos papeles sin poder ver mi expediente.
-Ud. me decía que desde 2003 hasta ahora no ha tenido respuestas de ninguna autoridad policial
-Así es.
-¿Y qué respuesta ha tenido del sindicato policial?
-Yo me afilié al sindicato policial porque se me dijo que tenían abogados y que defendía a los policías y más en mi caso que soy madre, que tengo mis hijos menores. Cuando a mí me presentan el papel donde se me dice que no se me firma más el contrato, me pongo en comunicación con el presidente del sindicato de Montevideo y él me dice que el sindicato no está para defender los problemas administrativos del policía y que tampoco tiene abogados. Pero me entero, por fuera, que el presidente del sindicato era el secretario privado del ministro del Interior actual.
Se hizo la carpa de la Policía en Montevideo y en la carpa no había nadie. Se hace la marcha en Maldonado y tampoco se apoya la marcha. Es un sindicato que está pintado. Se hizo para que no se vaya a hacer otro que sea realmente un sindicato.
Ahora, lo que más me llama la atención es que a mí nunca me habían avisado nada de mi situación, y tuvieron bastante tiempo. El día que vino el Consejo de Ministros a Villa Soriano yo voy con el presidente del sindicato de Soriano, con una pancarta, donde dice "el sindicato policial de Soriano presente"; y al otro día, a primera hora se me informa que no se me firma más el contrato. Yo vi, en un momento del acto, que se nos estaba filmando. Es una de las cosas que me llama la atención.
-¿Por qué dice Ud. que al sindicato policial no le sirve que el policía reclame sus derechos?
-Porque ellos mismos dicen que no están para solucionar los problemas administrativos. Entonces son un sindicato que está formado no entiendo para qué. *
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