ALDO ROQUE DIFILIPPO - MERCEDES
La hija del comerciante, Laura Viera, al sumarse a la Agrupación de familiares de víctimas de la violencia, leyó una carta ante los medios de Mercedes relatando la dura experiencia de su padre, denunciando deficiencias en la atención médica que recibió. En dicha carta expresa que a un mes de los hechos "aún no sabemos quiénes son las personas que lo agredieron. Mi padre fue trasladado a emergencia del hospital, donde le limpiaron las heridas y le sacaron placas para ver dónde estaban alojadas las balas. La única bala que se logró ver fue la que quedó junto al hueso de la pierna. Las otras supuestamente no se veían debido a la grasita que tiene mi padre. Lo trasladaron a cuidados intermedios con un pedido de ecografía por parte del doctor de Emergencia, pero el encargado decidió no realizarla porque la consideraba innecesaria porque la gordura de mi padre no iba a dejar ver nada. Las horas pasaban y mi padre continuaba en observación. Llega el lunes y decidimos que papá consultara un médico de confianza, quien le realizó una tomografía computada, la que muestra dónde quedó exactamente la bala que, supuestamente, estaba entre la grasita del costado izquierdo del abdomen. En definitiva mi padre quedó con tres proyectiles en su cuerpo. Agradecemos a las personas que se nos arrimaron, como así también a los efectivos policiales que han tratado de hacer su trabajo.
Pero no hemos tenido ninguna novedad desde hace un buen tiempo, y de la entrevista con la jueza no obtuvimos más información de la que ya teníamos. Sigo pensando que como ciudadano podremos colaborar con la justicia, pero no podemos hacer su trabajo", concluyo diciendo la hija del comerciante. *
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