MARIANA RABINOVICH - SAN JOSE
Atendiendo a esta realidad, Tulón decidió una serie de cambios "radicales" que afectaron la distribución de personal por seccionales, las tareas del 911 y 222, los efectivos encargados de enfrentar desmanes en el fútbol y en las zonas de mayores movidas nocturnas. También se trabaja por la participación y en el diálogo con los vecinos e instituciones.
El nuevo jefe llegó para suceder a su colega María Cristina Domínguez, quien fuera enviada por el ministro del Interior, José Díaz, a encabezar la recuperación de la conflictiva Jefatura sanducera. En sus primeros dos meses, Tulón ordenó acciones para agilizar los procedimientos policiales mediante la optimización de los insuficientes recursos humanos y materiales disponibles.
"En San José teníamos algunos pequeños inconvenientes de orden público y principalmente el abigeato". Una de las directivas del ministro es "trabajar en el tema y a la vez, en el relacionamiento -que estaba un poco deteriorado parece-, con las fuerzas sociales, instituciones, vecinos (...) y con la prensa". A las 24 horas de asumir la Jefatura "recorrimos las 10 seccionales para saludar al personal y convocamos a la gente para conocer sus inquietudes. Hicimos reuniones privadas cuando los temas eran de este carácter y cuando no, las reuniones fueron públicas". Quedó claro que existía un problema "importante" por el robo, faena y venta clandestina de ganado. Para enfrentarlo se concretaron reuniones con la Asociación Rural (AR) y "allí cada uno expuso, en forma franca sin ningún límite, sus puntos de vista. Planteamos algunas dificultades que tenemos y surgió la idea de repotencializar el grupo Bepra (Brigada Especial de Prevención y Represión del Abigeato) (...) Eran pocos hombres para la problemática que había así que reforcé el número, conseguimos uniformes (...) (la Asociación Rural compró los equipos), camisas, botas, correajes, pistolas automáticas, un vehículo más, tres motos, teléfonos con cámaras digitales para analizar y hacer la parte del relevo de las pruebas en el lugar". La idea es terminar con la superposición de tareas.
"Mataban una vaca e iba la Policía Técnica en un vehículo, después iba la seccional en otro por razones de jurisdicción y después iba el Bepra; concurrían tres vehículos al mismo lugar con el consiguiente gasto de combustible y demás. Ahora hicimos lo que nos pidió el ministro y la AR. Pusimos un grupo operativo en Villa Rodríguez, otro en San José capital y otro en Seccional 7ª. Son tres grupos con 5 policías cada uno, su moto, sus teléfonos, visores nocturnos. Así cada uno trabaja en su zona sin superponerse, cubriendo las jurisdicciones que le toca; antes iban todos para allá, venían todos para acá, y así... no conocían a los productores (...) ahora se pueden pasar información y cada quien actúa en su zona, tienen un Oficial y un Cabo que los ordena y están supervisados por el director de Investigaciones". Se consiguió dar "movilidad" y como consecuencia "se ha revertido el crimen; ahora en las novedades diarias sólo de casualidad se ve algún animal muerto producto de abigeato". Tulón informó que antes de qué estos cambios fueran sustanciados por él, en San José ocurrían unos 19 procesamientos por mes. Sin embargo el mes pasado hubieron 26 procesados sin prisión y 25 encarcelados.
Las mesas de convivencia y seguridad pública que ya fueron conformadas
en San José, tienen como objetivo "gestionar una combinación de medidas: mejoras en
prestaciones de servicios policiales; prevención social a través de programas
multisectoriales focalizados, que atiendan situaciones de vulnerabilidad y aborden
causalidades de la violencia y prevención situacional para recuperar espacios públicos
locales y su utilización en un clima de convivencia".
Esta directiva obedece al "nuevo concepto en lo que es seguridad pública y
prevención (...) se busca más prevenir que reprimir, por eso las mesas". En todo el
territorio nacional, las comisiones las componen un representante del MI, uno del gobierno
local y representantes de organizaciones sociales y vecinales, públicas y privadas.
Consultado sobre qué aspectos del programa ministerial en materia policial, considera que debería revisarse y cambiar, señaló al Código de la Niñez y Adolescencia. "Me parece que no da el resultado que pensaban que daría, veo que donde no tiene más injerencia la Policía se hace difícil contrarrestar el delito; son muchos los menores que están cometiendo delito y hay un cambio radical: hasta los 13 años son niños y hasta los 18 adolescentes. Si son niños ni la Policía ni INAU pueden intervenir y vemos que con 13 años, el menor es responsable de sus actos... no se si tiene conciencia y todo lo que se requiere para la parte penal... pero habría que revisar en profundidad todo eso".
La Cárcel que hace varios años se construye en la zona de Juan Soler es una deuda pendiente que han dejado y heredado, sucesivos ministerios. El actual centro carcelario de San José, está ubicado en el corazón de la capital departamental y es absolutamente inadecuado para el fin que detenta. Jerarquías policiales, penales, enviados por los derechos humanos y demás, coinciden al considerar que allí es imposible evitar el hacinamiento, que existen graves falencias edilicias y hasta inseguridad para la población exterior.
Tras asumir, el actual gobierno prometió terminar la obra inconclusa con la mayor celeridad posible. Parece que ese plazo expira finalmente dentro de 6 meses. Como se sabe, la idea en cuanto a política carcelaria es que de todos los centros penitenciarios se haga cargo la Dirección Nacional de Cárceles. Juan Soler tendrá capacidad para albergar 118 reclusos en régimen de mediana seguridad. Estarán allí hombres recuperables, que puedan mantenerse dentro de un sistema semi-abierto. En esta cárcel no se ubicaría a los 46 reclusos autores de "delitos pesados" que hay en San José, con condenas de 7 u 8 años por rapiñas y copamientos, ni a los 26 autores de homicidio. "No creo que todos vayan a Juan Soler. Los más peligrosos irán al Penal o a dónde decidan los técnicos". Ahora hay una comisión de redención de la pena. Es el 2 x 1: dos días de trabajo por uno de libertad. "Con los reclusos trabajan profesores, el patronato, e instituciones. Con UTU se estudia para el año que viene la manera de llevar los presos que estén en condiciones de rehabilitación "para hacer cursos de electricidad o cocina y así cuando salgan puedan trabajar".
Tulón resalta que siguiendo los lineamientos del ministerio "tenemos todo el apoyo para trabajar tranquilos y con independencia". Cambió ya a varios oficiales encargados de distintas seccionales y otros enroques del mismo estilo, comienzan a correr antes que finalice noviembre. Existen puntos críticos en este territorio, como por ejemplo la zona de la Seccional 8ª, dónde se encuentra el límite a través del Río Santa Lucía con el departamento de Canelones. Por allí pasa gran cantidad de la carne obtenida en los abigeos y allí están situadas las colonias de atención psiquiátrica Etchepare y Santín Carlos Rossi. También la Martiriné del Inau. En sitios como este, complicados por las características de la población que los habita, donde existe mayor incidencia de delitos (igual que en Ciudad del Plata ex Rincón de la Bolsa-, Playa Pascual, Delta el Tigre), el jerarca va reforzando espacios mediante movimientos del personal actual e inserción de algunos oficiales nuevos que llegarán desde la escuela policial.
Otro sitio clave donde Tulón ha ubicado personal son las playas. "Creo que es importante que allí estén familias bien constituidas; no solteros que se dediquen a los bailes cuando terminan su horario (...)
En Kiyú se inscribieron 6 y elegimos un cabo con años de actividad, que tiene señora, un hogar formado, así el matrimonio se integra a la población, es parte de la gente ... si el policía sale ella atiende a los vecinos si llaman; porque si no, la gente tira piedras al policía y la Policía se defiende y así siempre hay una distancia que no sirve, antagonismos que no deben ser, la idea es integrarnos... así lo hacíamos en Colonia".
La Dirección de Radio Patrulla que operaba indistintamente a cargo del director del Grupo de Apoyo, pasó a estar bajo el mando de la Seccional 1ª. "Radio patrulla atendía las llamadas al 911 pero no procedía. Atendía. Llegaban. Derivaban el procedimiento a la comisaría (...) Se generaba un gasto enorme y nunca alcanzaba el combustible.
Ahora unificamos bajo un solo mando los 3 patrulleros, que pasaron a la primera con la camioneta. También le pasamos 18 policías de radio patrulla a los 60 que tenía la 1ª y así el policía atiende el 911 y da respuesta, hace el procedimiento... que es lo que tendría que haber hecho siempre, pero cada uno sabe lo que hace... con eso pudimos dar más resultado y agilidad".
Este mes comienza a funcionar el PIR: Policía de Intervención Rápida, con un grupo de entre 15 y 20 hombres. "Es un equipo de apoyo a tareas netamente operativas que trabajará en el fútbol con escudos y demás, para salvar la integridad física de los jueces y también por ejemplo en los barrios, cuando se hacen allanamientos porque a veces no tenemos vehículos identificados (...), se están haciendo los uniformes que una institución pública pagará".
Y como el abigeo es una de las luchas fundamentales para la Policía en San José, se comenzó un "relevamiento de canoas lanchas y embarcaciones de carácter irregular, que no estén autorizadas por Prefectura coordinando acciones con el prefecto Cabrera de Santiago Vázquez -. Sabemos que estas embarcaciones pueden ser utilizadas para pasar ganado (...) Y no es que vamos a molestar a los que están pescando; vamos a ser sensibles y selectivos con quienes están trabajando de veras o salieron de vacaciones... Porque si bien están en infracción, hay cantidad de embarcaciones que viven de la pesca y no queremos que paguen justos por pecadores.
A esos no los vamos a molestar. No causaremos una conmoción. Pero por el Santa Lucía y Delta el Tigre pasan en canoas vacas que matan, a esos les vamos a sacar la embarcación, a los que están metidos en el delito". *
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