El operativo policial montado para la Fiesta de la X fue impecable. Decenas de policías de particular y uniformados recorrieron durante toda la noche hasta los más recónditos rincones del Parque Batlle asegurándose de que no hubiera desmanes ni robos. Algunos muchachos algo pasados de alcohol protagonizaron una pelea que no duró más de dos minutos y en la que participaron unas 20 personas. Afortunadamente no se registraron heridos y como por arte de magia pasaron de los golpes al "pogo" (momento en el que la multitud salta al compás de la música).
Ya casi al final de la noche, un adolescente de 14 años cansado de saltar con su grupo favorito, se recostó a un árbol junto a su novia y se entrelazó en un largo beso. Recién cuando volvió a poner los pies en la tierra se dio cuenta de que se habían llevado la mochila donde guardaba todos los documentos, 100 pesos y la boletera. El celular se salvó porque lo tenía en el bolsillo del pantalón.
Más allá de esas menudencias, la fiesta fue un éxito y dejó en claro que la juventud sí puede reunirse y pasarla bien sin tener que registrarse incidentes o hechos vandálicos. Como dijo uno de los oficiales que participó del operativo, "ves de todo. Jóvenes, adultos y algún que otro veterano. Todos saltando y compartiendo la música. No tuvimos mucho que hacer, por suerte fue bastante tranquila la cosa".
El encargado de la Seccional 9ª dijo a LA REPUBLICA que no hubo detenidos y que no se registraron denuncias sobre robos o agresiones físicas.
En cuanto al tránsito en los alrededores del parque, si bien hubieron momentos caóticos, los inspectores municipales supieron manejar la situación para que no existieran grandes embotellamientos ni siniestros.
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