La policía alemana del Estado federado de Renania-Palatinado y el Bundesbank (banco central alemán) cree que los euros que se deshacen al tocarlos fueron usados para esnifar cocaína. Desde junio pasado se han producido en Alemania más de 1.700 casos de billetes, de hasta 100 euros, que, recién salidos del cajero automático, se desintegraban al contacto con la piel humana. Cuando se conoció la noticia, se apuntó a la posibilidad de un sabotaje en los cajeros o de un intento de chantaje al Estado. El propio Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE) que emite los billetes, dijo que entre los 10.500 millones de billetes que circulan por Europa, los afectados por la desintegración espontánea son unos "pocos".
Según información publicada en los últimos días, el origen del caso está en una práctica común entre los consumidores de drogas en polvo, que es enrollar billetes y formar con ellos un canuto para ayudar a la aspiración de la droga por vía nasal. La nueva pista coloca en el centro de las sospechas una sustancia conocida como crystal speed. Los químicos de esta droga puede contener sulfatos que reaccionan con el sudor humano y forman con él un ácido corrosivo capaz de destruir el papel de los billetes.
(En base a El País de Madrid). *
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