Tres hombres jóvenes murieron ahogados en diferentes lugares del departamento de Canelones, durante el fin de semana. Dos de los trágicos accidentes ocurrieron en Los Cerrillos y el otro en Canelón Grande. Alfredo Guillermo Torres, de 21 años, decidió tirarse desde un paredón existente en la represa del Canelón Grande, en ruta 5 a la altura del kilómetro 47. El cuerpo sin vida del joven fue encontrado pocas horas después. Otro joven, Carlos Borges, festejaba con sus compañeros la llegada de fin de año en Parador Tajes, en ruta 47 kilómetro 51 en Los Cerrillos. Junto a tres de ellos decidió darse un baño, pero desapareció de la superficie por causas que no están claras y su cuerpo fue hallado luego cerca del lugar del hecho. El último caso es el de Mario Enrique Chávez Luttringer, de 28 años, que participaba de un almuerzo y se tiró al agua sin saber nadar, falleciendo poco después. En Parador Tajes, donde se produjo una de las muertes, hay asignado un puesto de salvavidas que no estaba ocupado a causa del conflicto que llevan adelante estos trabajadores. Los salvavidas exigen que se otorgue los elementos mínimos como protector solar y casillas, además de una precisión contractual que especifique la diferencia entre la categoría zafral y el de función pública. *
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