LUIS CARRO - COLONIA
El primero de los casos fue la violación de un niño de 8 años por parte de un adolescente de 13. El ultraje se produjo en una barriada humilde de la ciudad y el responsable no sería ajeno al entorno familiar.
La denuncia correspondiente fue radicada en la comisaría 2ª y la violación fue reconocida por médico forense. La Justicia indagó al adolescente y finalmente dispuso la internación provisoria de éste en una dependencia del INAU. Las fuentes consultadas indicaron que "el adolescente era alguien de mucha confianza para el chiquito, y precisamente escudándose en esa confianza fue que llegó a hacer lo que hizo". A nivel policial, LA REPUBLICA constató que el tema es manejado con absoluto hermetismo.
También la Justicia de Rosario dispuso el procesamiento con prisión de MILI, una muchacha de 24 años y de su concubino Adán Daniel Esquivel Maidana, de 22 años, por el delito de "violencia doméstica agravada". Maidana se encontraba ya recluido en la cárcel departamental de Piedra de los Indios, cumpliendo una condena por hurto en grado de tentativa. También registra otros tres procesamientos anteriores por hurto y hurto en reiteración real. Uniformados de la Seccional 2ª acudieron al domicilio particular de esta pareja, luego de haber recibido una denuncia presentada por médicos pediatras de la localidad, quienes dijeron estar "horrorizados" de los malos tratos que venían padeciendo los niños a cargo de los veinteañeros.
Los pequeños son dos niñas de 2 y 4 años y un niño de 7 meses. Las criaturas presentaban "lesiones corporales que correspondían a distintos períodos evolutivos".
Los informantes prefirieron no entrar en detalles de los tormentos que habían sufrido los menores: "¡Cuesta creer que en un cerebro humano pueda caber tanta barbaridad!", fue el único comentario que hicieron. *
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