IVAN MOURELLE - RIVERA
En una oficina ubicada en un complejo del barrio Carrasco, en Rivera y Raúl Jude, en la mañana de ayer una limpiadora se encontraba barriendo y limpiando los vidrios de la oficina del gerente de una empresa. Mientras tranquilamente pasaba la escoba por el parquet, con su pie derecho pateó accidentalmente un frasco, que se volcó, y de cuyo interior salió un líquido pastoso. La trabajadora tomó un trapo de piso y se acercó a limpiar el líquido derramado. En el momento en que se prestaba a limpiar el charco, un gas empezó a tupir toda la habitación e hizo que la empleada saliera fuera de la oficina tomándose la cara con ambas manos al grito de "me ahogo, me ahogo, que alguien me ayude".
Ante el pedido desesperante de la señora, seis hombres salieron rápidamente de otras oficinas a auxiliarla. Al aproximarse a la habitación, los mismos retroce- dieron en forma inmediata, ya que la visibilidad era casi nula y el gas les produjo picazón en los ojos y resto del cuerpo. Inmediatamente se dio voz de alerta al Cuerpo de Bomberos y a una emergencia móvil, quienes asistieron a las personas intoxicadas, que fueron dadas de alta en el lugar. Efectivos de Bomberos ingresaron al complejo de oficinas, y pudieron limpiar y retirar el líquido tóxico que se había derramado. Se trataba de un gas paralizante específico para dominar animales de gran porte, como los osos, que el dueño utilizaba para su entretenimiento preferido: la caza mayor. *
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