Los vecinos y policías que llegaron a la casa de Claudio Martín Castro Maneiro, de 32 años, no podían creer la forma en que perdió la vida. El dueño de casa pretendió caminar hacia el fondo de la vivienda ubicada en la calle Millán esquina Gabito, cuando fue interceptado por su perro que estaba atado a la heladera. Al rozar su pierna con la cadena que sujetaba al animal el hombre recibió una fuerte descarga eléctrica que le provocó la muerte en el acto. Para mayor sorpresa, el perro protegido por un collar de cuero, no sufrió heridas de ningún tipo. Según los peritos que trabajaron en el lugar, la heladera no contaba con la instalación de "tierra" correspondiente, por lo que la cadena que rozaba el suelo servía como descarga. *
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