DANIELA FASSANELLO
Recién nacidos, bebés y niños muy pequeños colmaron el patio del Complejo Carcelario Santiago Vázquez (Comcar). Las madres debieron concurrir además con sus respectivos testigos, y la cárcel se transformó por un día en una oficina donde simples papeles llenaron el vacío legal que muchos de los internos tenían respecto de sus hijos que hasta ese momento no aparecían en ningún registro.
Las autoridades del complejo penitenciario, con el apoyo de la Dirección de Cárceles, respondieron a la demanda de cien presos que reclamaban por el reconocimiento de sus hijos.
La primera etapa culminó el sábado, con el reconocimiento de 42 niños y niñas, la segunda fase se concretará en enero de 2007, cuando un total de 100 niños, hijos naturales de los presos, reciban nombre y apellido. El director del Comcar, comisario inspector Horacio Zaugg, contó a LA REPUBLICA que la idea surgió de los propios presos y que, junto al Centro de Estudiantes de Derecho que llega al complejo semanalmente y realiza tareas jurídicas, y a la buena disposición de la Dirección General de Registro de Estado Civil, se pudo concretar, además del apoyo de la Dirección Nacional de Cárceles, Penitenciarias y Centros de Recuperación.
Allí, funcionarios y estudiantes de las áreas organizadoras del evento se trasladaron al establecimiento carcelario para realizar los trámites pertinentes.
"La movida administrativa en el centro carcelario, que alberga hoy a alrededor de tres mil presos, fue importante. Muchos de ellos ni siquiera tenían documentos, ni partidas de nacimiento", contó el inspector Zaugg. Pero fue a través del Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, que realiza un trabajo de extensión en el complejo hace un año, que se pudieron tramitar de forma gratuita las partidas y la documentación necesaria de los presos y sus familias.
En total fueron 48 los presos que reconocieron por lo menos a dos hijos cada uno. "Desde el punto de vista humano fue una acción importante. Muchos de esos hijos producto de las visitas conyugales que se realizan semanalmente concretaron un trámite que sus familias veían inalcanzable tan sólo por el gasto económico que implica tomarse un ómnibus para ir al registro". Si bien al director del Comcar no le cabe duda de que la mayoría de esos niños son producto de esas visitas subrayó que tienen su riesgo. El número de visitas varía según la época, cada encuentro es de una hora y el preso puede utilizar un lugar privado para encontrarse con su pareja.
Los días martes, jueves, sábados y domingos están pautados en el establecimiento para que familias y respectivas parejas puedan visitar a los presos. Camiones colmados de mujeres llegan al establecimiento en busca del encuentro. Los riesgos de las relaciones sexuales entre la mujer que visita y el preso son iguales para ambos, el uso del preservativo debe ser fundamental para evitar futuras enfermedades, VIH y enfermedades de transmisión sexual que los galenos de dicho complejo buscan revertir. A pesar de que los preservativos pueden ser obtenidos por los presos de forma gratuita, "no hay una educación, de prevención de las enfermedades por la cultura con la que trabajamos", dijo el director del Comcar.
"El mayor riesgo es la transmisión de enfermedades por vía sexual. En el complejo hoy existen cien presos con VIH positivo y la idea es instrumentar un análisis discreto a través de talleres que el complejo busca generar junto al Ministerio de Salud Pública".
Vale recordar que el presidente del Banco de Previsión Social (BPS), Ernesto Murro, informó que cerca de 46.000 personas carecen de documento de identidad.
Dijo al respecto que la mayoría de las personas sin documentación son niños menores de nueve años de edad. Afirmó que el organismo, junto a otros ministerios, está llevando a cabo políticas para que todos los habitantes del país tengan su cédula. Por su parte, el gobierno planea aprobar un decreto según el cual, al momento de nacer, el niño obtendría su documento de identidad junto al certificado del denominado "nacido vivo", que otorga el Ministerio de Salud Pública. Este es un proyecto interinstitucional que ya tiene la aprobación de distintos ministerios y del BPS. Se aguarda que a principios de 2007 salga el decreto gubernamental correspondiente para empezar a instrumentarlo. *
Comentarios (beta!)