ALDO ROQUE DIFILIPPO- MERCEDES
Esta vez la marcha del silencio recorrió parte de la rambla costanera, repartiendo volantes y criticando duramente a la Policía, el Poder Judicial y al propio ministro del Interior quien a mediados del año pasado los recibió y les prometió que la investigación policial llegaría a la verdad de este dramático caso.
El pasado mes de diciembre al conmemorarse el Día de la Policía, la Jefatura de Policía de Soriano reconoció la labor de diferentes efectivos policiales, algo que suscitó las críticas de la Agrupación de Familiares de Víctimas de la Violencia, quienes emitieron un comunicado donde se preguntan cuántos son los funcionarios que realmente se merecen el reconocimiento por su labor realizada. Cómo es posible que tantos errores, tanta indiferencia y tanta ineficacia demostrada sean reconocidos por un gobierno que asume bajo la consigna del cambio y la transparencia. En un artículo periodístico de reciente publicación, el señor jefe de Policía expresa entre otros conceptos: "Toda institución numerosa está expuesta a las acciones de algún mal funcionario, pero cuando se constata, es la propia Policía quien se encarga de sanearse". Nos preguntamos: ¿estas declaraciones del jefe de Policía están en concordancia con las promesas efectuadas por el ministro José Díaz en oportunidad de la visita realizada por un grupo de familiares a la sede del Ministerio del Interior? Sólo tuvimos la visa, por algunas horas, del grupo de investigadores que supuestamente iban a trabajar sobre la base de nuestros planteos. El resto es silencio".
Luego de esta nueva marcha del silencio, Ramón Franco, vocero de la Agrupación de Familiares de Víctimas de la Violencia en diálogo con LA REPUBLICA remarcó la necesidad de arribar a la "verdadera justicia. No que se resuelva un caso. Caso resuelto pero ¿cómo, a costa de qué, de quién? Eso es lo que nos duele a nosotros". Recordando que en torno al triple crimen de la familia Gutiérrez Aguirre existía "un montón de investigaciones que se estaban haciendo antes de aparecer Mauro Gadea y quedaron en el olvido. ¿Por qué? ¿No les llama la atención que en ninguno de los casos no hay testigos? Ni en el caso de los Gutiérrez, ni en el caso de Schmidt, ni en los casos anteriores. No hay testigos. ¡Que casualidad! ¿No les llama la atención a las autoridades, a la Policía? Cada día que pasa son más preguntas que nos estamos haciendo". Agregando "ya no creemos ni en la Justicia, ni en el ministro del Interior".
Franco acotó que en este tiempo transcurrido "ni siquiera nos ha hecho una llamada telefónica como una formalidad, de aquello que hablamos en agosto. De haber dicho 'miren, estamos investigando'. Si seremos insignificantes que ni nos tienen en cuenta. Claro, nosotros no damos réditos electorales. Tal vez si hubiera sido en otro momento...", se quejó Franco. Rematando "la Justicia tiene que aparecer por algún lado. De la familia Gutiérrez Aguirre hace seis meses. De (Gualberto) Yauzá hace 8 años. Tampoco se sabe nada; y de tantos otros. Increíble en una ciudad de 40 mil habitantes. Nos andamos transformando en Chicago de los años 20".
Comentarios (beta!)