La irracionalidad parece ser el factor preponderante en las leyendas.
Un desconocido pintarrajeó la fachada de Casa del Pueblo, la sede central del Partido Socialista sobre la calle Soriano, con mensajes agraviantes a la figura del presidente Tabaré Vázquez. Se estima que fue un individuo solitario sin organización, que actuó por su propia iniciativa.
Los responsables de la sede partidaria presentaron una denuncia en la seccional 2ª de la Dirección de Seguridad de la Jefatura de Policía de Montevideo. El partido ya descartó que fuera un atentado político.
Jefatura envió al local a oficiales de la Dirección de Investigaciones.
También analizó el hecho un perito grafólogo de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia. El Departamento 4 de la DNII destacó un oficial para el caso, el cual ya concurrió al local junto al grafólogo.
Fuentes partidarias consultadas por LA REPUBLICA descartaron de plano que pudiera tratarse de algún tipo de atentado y atribuyeron las pintadas a un individuo solitario que, curiosamente, se tomó largo tiempo para escribir las paredes con marcadores color rojo y verde.
El texto estampado, que obligará al partido a tener que pintar de nuevo la fachada de su sede central, carece de toda lógica, pero usa un lenguaje vago que podría reflejar el pensamiento de una persona con relativa formación política, pero que no integra una organización.
Incluso resulta llamativo todo el tiempo que pudo haber insumido la pintada en un local iluminado que estuvo cerrado y sin gente adentro entre las 00:30 y las 8:30 horas. El partido restó toda importancia al hecho. Ni siquiera se solicitó a los policías que se estableciera una vigilancia especial. *
Comentarios (beta!)