R. A. - MALDONADO
Las investigaciones en torno a la desaparición y muerte de Natalia Martínez Bengoa se han intensificado en los últimos días, luego de que la Justicia y el grupo de investigadores de la Policía comenzaran a analizar pormenorizadamente el resultado de la recreación llevada a cabo el pasado viernes a la noche en la ciudad de Piriápolis, concretamente en el resto-pub La Rinconada y su entorno inmediato.
Como se informara, en la instancia participaron 25 personas que en la noche del 18 de enero y la madrugada del 19 estuvieron en el lugar trabajando, divirtiéndose o dando alguna vuelta.
Como lo adelantáramos, la recreación giró sobre tres pilares fundamentales: la salida de Natalia del centro nocturno, apenas unos pasos detrás de sus tres amigas, momento en el que tuvo un intercambio de palabras con el portero; el breve contacto de la joven con el empresario del BMW en la calle, casi frente a La Rinconada; y el momento en que las amigas, ya a bordo del Mitsubishi Lancer del padre de una de ellas, dan falta de Natalia.
Ayer continuaba la amplia ronda de interrogatorios que se desarrollaba paralelamente en la Seccional policial 11ª de Piriápolis y en el Juzgado penal de 4º Turno en la ciudad de Maldonado.
La jueza Graciela Eustachio y el fiscal Carlos Reyes, quienes instruyen el presumario del caso, han vuelto a citar a por lo menos 10 personas. Entre ellas y en forma reiterada, al librero de Piriápolis que fue la última persona que dijo haber hablado con Natalia a la salida de La Rinconada, y a un amigo de éste, un joven de la ciudad de Pan de Azúcar que esa madrugada salió en su camioneta Fiat detrás del hombre del BMW.
Fuentes de la investigación dejaron entrever que tras la recreación cumplida el pasado viernes a la noche por espacio de unas tres horas, más que surgir nuevos elementos habrían aparecido algunas diferencias, fundamentalmente en los tiempos que cada uno de los citados había manejado en declaraciones anteriores.
Es por ello que se están investigando nuevamente y con mayor profundidad las coartadas presentadas por el librero de Piriápolis y por el joven de Pan de Azúcar, que, contrariamente a lo señalado la víspera por algún medio de prensa, no es un nuevo indagado, ya que desde un principio integró el amplio núcleo de personas que brindó su testimonio ante los investigadores.
El joven pandeazuquense, quien la madrugada del viernes 19 de enero giró en "u" con su camioneta casi frente a La Rinconada, detrás del BMW del librero que iba con un amigo, según sus reiterados testimonios, no vio nada; pero además se habría dirigido casi inmediatamente a la ciudad de Pan de Azúcar, donde estuvo con su novia, la que una hora antes, aproximadamente, había retornado también de La Rinconada, adonde había ido con tres amigas. Este joven es quien más ha sido citado en los últimos días, tanto desde la comisaría de Piriápolis como desde la sede penal de 4º Turno.
El librero, en tanto, apeló al testimonio del portero del edificio céntrico de Piriápolis donde habita, quien declaró en su momento que él arribó en su MBW poco después de las 5.30 de aquel viernes 19 de enero.
La reiteración de cada uno de los movimientos realizados por todos los participantes en la recreación de hace una semana, vuelve a confirmar que Natalia subió por su propia voluntad a algún vehículo, donde había una o más personas que ella conocía. Lo que sigue intrigando es cómo nadie vio absolutamente nada en un espacio territorial tan reducido, perfectamente iluminado al momento de la desaparición y en momentos, además, que no había una aglomeración de gente en el entorno del centro nocturno. *
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