La nota, publicada el 13 de marzo por LA REPUBLICA, levantó la polémica en torno a la credibilidad de algunos centros cristianos.
Un grupo de fieles de la iglesia autodenominada Centro Familiar Cristiano, se acercó a la redacción del matutino y relató con dolor como el pastor del templo ubicado en José Hernández y Emilio Raña, en el barrio La Blanqueada, jugó con la fe de los creyentes y despilfarró el dinero del diezmo en una novia 20 años menor que, además le había sido "robada" a uno de los fieles.
Según dijeron, el pastor acusó en una audición radial al demonio de haber robado parte del caudal económico de la iglesia. Es así como llovieron billetes de todos los colores que fueron a parar a las arcas de la iglesia. Pero por muy poco tiempo: el pastor se fue de viaje con su flamante novia a Colombia. Del dinero nunca se supo.
Mientras tanto, los responsables del Centro Cristiano niegan rotundamente esta versión, y aseguran que el grupo de fieles que se acercó a LA REPUBLICA lo hizo de forma malintencionada y embustera.
En un comunicado de prensa enviado a nuestro matutino, el directorio de la iglesia en Uruguay asegura que "atento al artículo publicado por el diario LA REPUBLICA en su edición del día 13 de marzo de 2007, página 13, sección "Justicia", titulado "Un pastor evangélico abandonó a su esposa por una feligresa de 20 años", en el cual se alude a nuestra institución y se menciona en forma nominativa o genérica a personas que la integran, el Centro Familiar Cristiano institucionalmente, Declara:
1) Que los hechos relatados en el artículo precitado son falsos, inexactos o han sido maliciosamente deformados, por lo que manifestamos el más absoluto, enfático y vehemente repudio y rechazo de su contenido y respecto de las inescrupulosas personas que hayan aportado semejante versión al periodista.
2) Que el Centro Familiar Cristiano nada tiene que ver con "una de las tantas iglesias que fueron creadas después que los brasileños invadieron el mundo con sus templos evangélicos" (cf. párrafo inicial del artículo referido) y que su objeto social consiste en la propagación y predicación del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo a través de las enseñanzas de la Biblia, única regla de fe, y que tiende a la formación integral del individuo, la familia y la sociedad toda.
3) Que en ningún momento ha existido situación alguna por la cual pueda interpretarse que los fieles de la Iglesia se " sintieran defraudados", ni se ha configurado jamás actitud alguna que hiciera " enfurecer a los fieles".
4) Que no es cierto que los fieles "le dieron la espalda a la iglesia" y menos aun que tamaña mentira pueda sustentarse en las causas que reseña erróneamente el artículo en cuestión.
Por el contrario, el Centro Familiar Cristiano experimenta actualmente uno de los mayores grados de crecimiento desde de su instalación en Uruguay.
5) Que el Centro Familiar Cristiano desconoce los hechos de violencia descriptos en el artículo, estableciendo que deslinda responsabilidad por la actitud de personas inescrupulosas que pretenden perjudicar a la institución con la difusión de versiones malintencionadas y falaces, las cuales atribuyen deplorables actos propios a personas inocentes por el solo hecho de pertenecer a nuestra iglesia.
6) Que el Centro Familiar Cristiano manifiesta institucionalmente su total solidaridad y apoyo al Pastor Gustavo Páez, a quien se difama e injuria, dañando su moral y exponiéndolo al desprecio por medio de mentiras, por lo que cabe expresar nuestro total rechazo a tan execrable actitud.
7) Que esta Comisión Directiva decide encomendar al Asesor Legal del Centro Familiar Cristiano, Dr. Mario González Alvarez, la consideración de las acciones judiciales civiles y/o penales que correspondan". *
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