Un solitario joven revivió la recordada seguidilla de rapiñas a pollerías cuando, siendo apenas las 18 horas, amenazó con un arma de fuego a todos los presentes en un comercio de San Quintín y Bolognesi.
Después que fueron alertados por teléfono, concurrieron al lugar funcionarios de la Seccional 7ª. Ayer, a dos días del hecho, todavía estaban buscando al delincuente.
En la pollería estaba la encargada y una empleada. Entregaron toda la recaudación. *
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