Cuando faltaban pocos minutos para las 13.00 de ayer, un menor irrumpió en una pollería ubicada en Avenida Agraciada 4122 y Emilio Romero, se dirigió a cajera del comercio, que en ese momento estaba sola, y mediante amenazas con un pico de botella le exigió la entrega de la recaudación.
Ante la violenta actitud del menor, la víctima no lo dudó un instante y entregó el efectivo. Con el dinero en sus bolsillos, el joven se dio rápidamente a la fuga.
Radicada la denuncia en la Seccional 7ª de la zona de El Prado, varios funcionarios recorrieron el lugar del hecho pero no pudieron dar con el menor.
Según fuentes policiales, el comercio asaltado pertenece a una famosa cadena de pollerías cuyos locales avisan primero a su oficina central, que luego se encarga de realizar la denuncia a la seccional de la zona.
"Este mecanismo dificulta, sin dudas, nuestra tarea para dar con los delincuentes", se lamentó un funcionario policial ante LA REPUBLICA. *
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