GUZMAN LAGUARDA
Por resolución ministerial del pasado gobierno, en el año 2000, el Cuerpo de Policía de Tránsito sólo podía multar cuando se comprobaban contravenciones al realizarse los exámenes de espirometría. "Antes de esta resolución aplicábamos multas a todas las infracciones, al igual y con las mismas potestades que los inspectores de tránsito de la Intendencia. El año pasado el Ministerio del Interior entendió que esa resolución era errónea, y a partir del 6 de enero de este año nos restituyeron todas las potestades para poder volver a multar", señaló el entrevistado. Siguiendo con la temática, explicó que "antes de ello, en octubre de 2006, empezamos la campaña de observación escrita para educar a la población. A partir del 6 de enero continuamos con las observaciones y volvimos a aplicar multas además de las de espirometría. Cuando se cometen infracciones groseras que impliquen un riesgo real para todas las personas, como cruzar con luz roja, no respetar el cartel de Pare, o manejar sin libreta de conducir, aplicamos las multas de manera inflexible. En el caso que se cometan faltas de menor relevancia y que no afecten la integridad del resto de la sociedad, como circular sin la matrícula, o tener las luces quemadas, solo realizamos observaciones escritas. Nuestro criterio es el que determina cuándo la infracción es grave y cuándo es de menor relevancia. Ha pasado que una misma persona cometa en reiteradas oportunidades la misma infracción, en ese caso sí le aplicamos la multa económica, más allá de la gravedad de la infracción que haya cometido. Porque si lo observamos varias veces y sigue en la misma postura, no nos queda otra que multarlo. En conclusión: con los conductores que cometen infracciones de riesgos somos inflexibles y los multamos, y a los que cometen faltas de menor relevancia solo los observamos", afirmó Verrone. El especialista agregó: "Nosotros pensamos en seguir con este criterio, de observar y multar, ya que de esta manera vamos a tener un registro estadístico para comenzar a analizar y estudiar los datos y poder determinar la conducta que tienen los conductores. Cuando lleguemos a un acuerdo con la Intendencia de Montevideo, vamos a comenzar a pasar las multas a la base de datos de ellos, así la Intendencia les va a poder cobrar a los infractores con los recibos de las patentes. De esta forma vamos a tener un verdadero historial del conductor, una base de datos, que hasta el día de hoy no teníamos en conjunto. Vamos a poder ver cuántas infracciones comete una misma persona, con las multas que le aplicamos nosotros y con las de los funcionarios municipales", puntualizó el jerarca.
En lo que refiere a los exámenes de espirometría, los números registrados por el Cuerpo de Tránsito marcan que, de tres años a esta parte en el 23% de los accidentes de tránsito se supera el límite permitido de alcohol por litro de sangre. En cuanto a las estadísticas, el pasado trimestre (de enero a marzo) se produjeron 47 muertes en 1.576 accidentes. De los cuales, 1.353 fueron accidentes leves y 1.480 personas resultaron lesionadas. Se registraron además 178 accidentes graves, con 262 lesionados. Y se contabilizaron 45 accidentes fatales, en los que murieron 47 personas (40 hombres y 7 mujeres). De los cuales, un total de 16 motonetistas (entre 20 a 30 años) y 11 peatones (entre 70 a 90 años) perdieron la vida. "Es bueno aclarar que sólo llevábamos el registro de los accidentes con lesionados. En los choques simples, donde no hay heridos, interviene la empresa aseguradora", manifestó el jerarca.
Siguiendo con las estadísticas, las mismas señalan que los miércoles y jueves son los días de la semana en los que se producen el mayor número de accidentes, y el horario de la tarde es donde se registra la mayor cantidad. Verrone señaló además que la realidad en materia de accidentes y víctimas en Montevideo, es similar a la situación que se registra en las rutas nacionales. "Lamentablemente cada vez se incrementa más el número de siniestros y muertes. El 85% de los accidentes ocurren por imprudencia de los conductores. Es decir, no se dan en su mayoría ni por falla mecánica ni tampoco por problemas con la infraestructura vial", subrayó el especialista.
En lo que tiene que ver con las causas y razones de este incremento, indicó: El problema principal es que los conductores y los peatones de nuestro país son cada vez más irrespetuosos con las normas básicas de tránsito. No respetan las luces rojas, los carteles de Pare, e incluso ha pasado que no se respetan ni las barreras de las vías férreas. Estas faltas no se producen ni por desconocimiento, falta de educación, ni tampoco por la falta de difusión de los medios, que la misma es más que suficiente. Se dan por la irrespetuosidad y porque creo existe un sentimiento de impunidad en mucha de los conductores. Mucha gente asumió que cuando no ven a nadie que los controle, pueden hacer lo que se les antoje, ya sea cruzar con la roja, exceder la velocidad, entre otras tantas infracciones. Pero cuando ven a algún inspector o algún policía de Tránsito se cuidan y no cometen infracciones", remarcó el jerarca. Siguiendo con el tema, Verrone aclaró: "Creo que al vernos impedidos durante varios años en no poder multar, ayudó en cierta parte a que aumentara esta impunidad que existe hoy en día. Porque no es lo mismo que te hagan ver que cometiste una infracción por escrito, a que te apliquen una multa. Si no existe una medida represiva, un castigo, el índice de accidentes en nuestro país no va a disminuir. Porque sólo las medidas educativas, por sí solas, no dan resultado a la hora de bajar la cifra de accidentes. Creo que sería muy útil, y ya se lo hemos propuesto a la nueva ministra del Interior, volver a tener un equipo de radar para detectar las velocidades.
Tecnología con que sí cuenta la Policía de Caminera y la Intendencia de Montevideo. Hoy en día nuestro Cuerpo, por la falta de un radar, no puede aplicar multas ni observaciones por exceso de velocidad", concluyó diciendo el entrevistado. *
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