Con un extremo de una soga atada a su cuello y el otro al mástil del edificio principal del establecimiento "La Tablada", "El Pelado" dio un triste espectáculo que fue seguido por los medios, la Policía y los curiosos. Amenazando ahorcarse, como lo hicieron sus dos hermanos hace menos de dos años, Marcelo Roldán pidió por las autoridades ministeriales para "blanquear" la corrupción que existe tras las rejas. Pero, finalmente, sobre las 23.00 horas y luego de una negociación llevada adelante por el comisionado carcelario parlamentario, Alvaro Garcé, el famoso recluso cedió, descendió y hoy se entrevistará con el subsecretario del Interior, Ricardo Bernal.
La semana pasada, "El Pelado" Marcelo Roldán ya había sido noticia al participar de una violenta reyerta en la cual también se vieron involucrados otros cinco reclusos. Esto motivó que las autoridades del establecimiento carcelario "La Tablada" pidieran el inmediato traslado de "El Pelado" al Penal de Libertad, porque allí podría permanecer bajo medidas de seguridad aún más estrictas.
El traslado fue aceptado y Roldán fue conducido a Libertad. Pero a poco de llegar comenzó a gritar e insultar a sus propios compañeros, lo que motivó un griterío generalizado que requirió intervención de los guardiacárceles para reducir presos que aprontaban un motín.
Según dijeron a LA REPUBLICA algunos reclusos del establecimiento de Libertad, "El Pelado" no sólo profería insultos, sino que también comenzó a dar nombres de algunos policías que supuestamente están involucrados en actos de corrupción en La Tablada.
Estos hechos habrían motivado el retorno de "El Pelado" a La Tablada con la condición de que no volviera a provocar desmanes. Pero, a poco de llegar, volvió a pelearse con un compañero y los jerarcas dijeron "basta". "El Pelado" sería llevado a Libertad por tiempo indeterminado.
A las 11 de la mañana de ayer, cuando faltaban sólo minutos para el traslado, Roldán se trepó al techo del establecimiento y amenazó con arrojarse y matarse si las autoridades no desistían de trasladarlo.
Lejos de desistir, las camionetas fueron acondicionadas en el patio de la cárcel y tomaron sus puestos los guardias que iban a acompañar la caravana policial hasta Libertad. Desde el techo, y con una soga atada al cuello, "El Pelado" gritaba: "Me tiro, miren que me tiro en serio, no tengo nada que perder", decía y colocaba uno de sus pies en el aire.
A las 13.30 los responsables del establecimiento decidieron llamar a la esposa de Roldán para que intentara convencerlo de bajar y ser trasladado sin oponer resistencia. La mujer dialogó a los gritos con "El Pelado", pero éste no abandonó su postura y aseguró, también a los gritos, que si volvía al Penal de Libertad, seguro lo iban a asesinar.
La noche llegó y Roldán, algo agotado, decidió sentarse en el borde del edificio esperando que "alguien" rompiera la orden de su traslado, algo que las autoridades no estaban dispuestas a realizar. Tal vez sabiendo que era imposible, "El Pelado" cambió de actitud y pidió para hablar con el subsecretario del Ministerio del Interior, Ricardo Bernal. Según dijo "El Pelado", tenía muchas cosas que contarle al veterano oficial de Policía sobre corrupción y homicidios en la cárcel.
Tras esta pequeña concesión que demostró en su discurso, las autoridades del Ministerio decidieron darle una oportunidad de diálogo al recluso y a través de la mediación de su esposa y del comisionado carcelario parlamentario, doctor Alvaro Garcé, se le ofreció no ser trasladado al Penal de Libertad, además de pernoctar en el carcelaje de la Dirección Nacional de Cárceles y que hoy se entrevistara con Bernal. "El Pelado" aceptó tales ofrecimientos y decidió descender del techo de La Tablada. Con relación a qué establecimiento carcelario estará en el futuro de Roldán, el mismo será definido luego de las mencionadas instancias. *
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