El recluso Marcelo Roldán, alias el "Pelado", permanecerá en Cárcel Central, junto a la Jefatura de Policía de Montevideo en la céntrica esquina de San José y Yi, según resolvió ayer el subsecretario del Ministerio del Interior, inspector principal (r) Ricardo Bernal.
El subsecretario del Interior tomó su decisión luego de mantener una entrevista privada con Roldán en un calabozo de la Dirección Nacional de Cárceles, Penitenciarías y Centros de Recuperación, lugar donde el recluso había sido trasladado después de amotinarse en La Tablada.
Bernal visitó al recluso junto al jefe de Policía de Montevideo, el inspector principal Alcides Caballero Ortiz, y el subjefe de Policía de Montevideo, el inspector principal Carlos Ayuto Cabrera. Se ignora lo que conversaron en privado el recluso y el subsecretario del Interior.
Antes de ser conducido a Cárcel Central, Roldán fue sometido a una evaluación siquiátrica, una atención especializada que continuará recibiendo en su nuevo destino de reclusión, una cárcel donde están presos delincuentes que, en un 90%, son primarios sin antecedentes.
Roldán cometió al menos tres homicidios, reiterados copamientos y rapiñas. Mató por primera vez cuando tenía 13 años en una discusión por un caballo con una persona de 24 años. Cuando cumplió 15, mató a un menor durante una rapiña. De mayor mataría a un comerciante.
La fatídica historia personal de Roldán comenzó a los ocho años de edad cuando su propia madre lo obligó a empezar a prostituirse. De adolescente, y luego siendo mayor, fue violado por otros delincuentes, primero en centros de reclusión para menores y luego para mayores.
Líder de varios amotinamientos, Roldán es adicto a los sicofármacos y los barbitúricos, medicación que ingiere sin seguir la rutina recetada. Su esposa y madre de sus tres hijos estuvo presa por venta de droga. *
Comentarios (beta!)