El último parte médico de la Médica Uruguaya, lugar donde permanece el joven basquetbolista, señala que se encuentra estable y se recupera favorablemente. Su padre, Víctor Mainentti, señaló que a causa de las siete costillas quebradas, el pulmón no le esta funcionando a su hijo. "En este momento estamos en el repecho de su recuperación, pero de a poco se viene recuperando favorablemente y por suerte está fuera de peligro. Hablé con él y no se acuerda de nada de lo sucedido. Recuerda jugadas del partido, pero de la agresión y de los incidentes, nada", afirmó.
Siguiendo con el tema, Víctor manifestó que por lo que le sucedió a su hijo siente mucha rabia e impotencia y quiere que se haga justicia. "Es un episodio más de la violencia en el deporte. Quizás a la gente le llame la atención que pase esto en un partido de basquetbol. Pero piñatas en los partidos de basquetbol siempre hubo, pero terminaban ahí. Lamentablemente hoy por hoy la violencia está en todos los ámbitos, y ya no existen más hinchadas pacíficas ni barrios tranquilos. Desde hace años que lamentablemente cambió la sociedad y el deporte", aseguró.
El entrevistado dijo además que se deben tomar medidas ejemplerizantes para termina con la violencia en el deporte de una vez por todas. El papá de Mauro explicó que en el momento de la agresión que sufrió su hijo, él se encontraba en Buenos Aires ya que trabaja como chofer de ómnibus de línea. "Iba a volver a Montevideo a las 23 horas del sábado, pero el personal de la empresa donde trabajo me avisó de lo que le había pasado a mi hijo y enseguida me vine en avión para acá".
En cuanto al momento de la trágica noticia, el padre del basquetbolista confesó:"Sentí rabia e impotencia. Estaba muy lejos, y enterarte de lo que le pasó a un ser querido, y encima a tu propio hijo, es feo. Se te viene todo el mundo abajo y pensas lo peor", aseguró.
Mauro, que actualmente tiene 21 años y estudia Ciencias Biológicas en la Universidad de la República, se formó en el deporte de la naranja en Unión Atlética, club donde hizo todas las formativas hasta la categoría sub 23. Posteriormente en 2006 llegó a Bohemios, lugar donde pudo debutar en la primera categoría con la casaca albimarrón.
"Cuando jugaba en las formativas, a Mauro lo iba a ver bastante seguido. El basquetbol no es mi deporte favorito, como si lo es el fútbol, pero la verdad es que yo soy un corrido de las canchas por los casos de violencia que han ocurrido en los últimos años", señaló visiblemente emocionado.
Su padre se refirió también a su recuperación y a qué será de su futuro. "Conociéndolo a él, estoy seguro que cuando Mauro se recupere va a seguir jugando y pisando las canchas de basquetbol. Capaz que deja de estudiar, pero de jugar al basquetbol nunca.
Es un gurí de 21 años que tiene una fuerza impresionante. Aparte, creo que no va a tener secuelas importantes que le impiden practicar el deporte que más le gusta".
En lo que tiene que ver con la respuesta del Club Bohemios, señaló que tanto de sus dirigentes, jugadores e hinchas la misma fue excepcional. "Hay hinchas que ni me conocen y vienen a acompañarnos y darnos para adelante", anotó al respecto.
Mainentti se refirió también a la actitud del Club Cordón y si van a iniciar acciones legales contra esa institución. "Todavía ni hablé del tema con mi señora. Existe sí una denuncia penal del Club Bohemios".
Acerca de la respuesta de Cordón, el padre de la víctima manifestó que en la tarde del lunes se apersonaron al nosocomnio del Parque Batlle varios dirigentes a darle su apoyo y solidarizarse tanto con él como con su familia por el triste episodio ocurrido.
Por otra parte, un compañero de plantel de la institución de Pocitos, Ignacio Carrerou, de 20 años, dijo sentir mucha rabia e indignación por lo ocurrido. "Lo que le pasó a Mauro yo no lo llegué a ver. Yo estaba con él en la tribuna. Cuando terminó el partido los hinchas y jugadores de Bohemios festejamos el triunfo de manera pacífica dentro de la cancha. Ni se nos pasaba por la cabeza lo que se iba a venir después", afirmó el juvenil.
Siguiendo con el tema, agregó: "Luego de salir del vestuario se sucedió la batahola de hinchas de Cordón contra nosotros. En ese momento que se me vinieron todos encima, yo sólo atiné a cubrirme la cara. Por suerte pude zafar de la gresca porque sino podía haber pasado cualquier cosa. Luis Pierri, que tiene como 30 años como jugador, me dijo que nunca había visto un lío de tales magnitudes De lo que le pasó a Mauro me enteré después".
El juvenil agregó que el accionar policial fue tardío e ineficiente. *
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