La maniobra quedó al descubierto cuando la abogada de iniciales GEPJ, que representa y brinda asesoramiento a varios reclusos que se hicieron famosos por promover desórdenes en el Penal de Libertad y en el Complejo Carcelario de Santiago Vázquez, fue detenida como responsable de haber hecho entrega de un arma de fuego y cinco balas a uno de sus defendidos, el conocido rapiñero Gerardo Marcelo Pérez.
Tal como lo informó LA REPUBLICA en su edición de ayer, cuando el recluso se retiraba de la reunión mantenida con su abogada fue interceptado por un agente que le realizó un cacheo de rutina en pos de mantener el orden y la seguridad de los demás reclusos. En uno de sus tobillos, Pérez escondía el revólver calibre 38 que mantenía las cinco balas vivas en su tambor.
Tanto el recluso como su abogada fueron detenidos e interrogados sobre los hechos. Ambos terminaron por admitir que el ingreso del arma se realizó en el momento de la visita. En un principio, el preso intentó deslindar a la abogada y pretendió inculpar a su novia.
Este caso, que al parecer no sería aislado, motivó las sospechas de los jerarcas policiales y ministeriales que vieron como la coartada llevada adelante por el "Carliño" la semana pasada, se desmantelaba dejando al descubierto una corrupción mucho más oculta y, hasta el momento, impensable.
El Departamento de Investigaciones Carcelarias continúa investigando ahora la posibilidad de que otros reclusos tengan en su poder armas de fuego, y que hayan sido ayudados por sus propios abogados con el fin de lograr traslados o mejoras durante el encierro.
En el caso de las armas entregadas por el "Carliño" y el "Betito" al senador Víctor Vaillant, y al comisionado parlamentario para el Sistema Carcelario, Alvaro Garcé, se cree que ocurrió de igual forma, y que tuvo como responsable a la misma profesional, ya que ella es quien representa a los dos presidiarios.
El policía que fue señalado por ambos reclusos como el nexo entre ellos y las armas desapareció en la tarde de ayer y fue buscado durante varias horas por los jerarcas policiales que intentaron ubicarlo para trasladarlo frente a la jueza actuante, quien solicitara su presencia como "testigo fundamental".
Ya casi a la tardecita, el hombre apareció. Pero debido al horario quedó citado para hoy en horas del mediodía.
La abogada asumió la responsabilidad de haber entregado el arma al recluso Gerardo Marcelo Pérez, pero negó rotundamente haber hecho entrega de los revólveres presentados por el "Carliño" y el "Betito".
En la jornada de hoy, seguramente ambos reclusos serán nuevamente interrogados para cotejar sus versiones, las que hasta el momento han sido idénticas a las de la abogada.
Pero los problemas carcelarios no continúan exclusivamente en los juzgados. En la noche del martes, dos reclusos identificados como Jesús Gonzalo Guerra y Gerardo Andrés García, fueron detenidos en el exterior del celdario luego de atravesar un boquete realizado en una de las celdas. Los guardias avistaron a los presos corriendo por los pasillos del Módulo 2 y tras darles la voz de alto fueron detenidos y regresados a sus respectivas celdas.
Si bien en sus declaraciones afirmaron que los boquetes fueron realizados para escapar de los malos tratos que recibían de sus compañeros, esta versión no convenció del todo a los policías que ahora investigan los verdaderos motivos de la fuga.
Los boquetes fueron realizados mientras que los presos de todo el Módulo 2 participaban de un griterío de protesta ensordecedor, bastante común en los recintos carcelarios, pero que ahora llamó la atención por su coincidencia con el supuesto intento de escape.
Los golpes a las paredes, realizados con objetos contundentes como hierros y bloques para abrir el boquete, no fueron escuchados por los policías que, precisamente, estaban abocados a controlar verbalmente a los encolerizados y ruidosos reclusos, sin recurrir a la violencia. *
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