Los atacantes se fugaron por la Avenida Uruguay, y luego tomaron por Convención en dirección al sur. Siempre utilizaron calles en sentido contrario para proteger su huida. No pudieron ser atrapados por el policía que cumplía servicios de viligancia por artículo 222.
El supuesto atentado, que no fue adjudicado por organización alguna, fue perpetrado sobre las cuatro de la madrugada de ayer.
Los autores fueron vistos por testigos luego de que emprendieron el escape. Hasta el momento, ningún vehículo ha sido relacionado con la acción de huida.
Ninguna persona resultó lesionada.
Tampoco el policía que persiguió a los atacantes hasta perderles el rastro. Al parecer, se trataría de dos personas muy jóvenes. Nada se sabe de las bombas incendiarias que fueron confeccionadas al estilo usual, y ocasionaron escasos daños.
Sólo resultó estropeada una gruesa puerta de madera de doble hoja.
Analistas policiales consultados anoche dejaron traslucir su escasez de hipótesis de trabajo para emprender una investigación que pueda dar con el paradero de los autores de un peligroso delito que, debido a su naturaleza impactante, suele conmocionar a la opinión pública.
No obstante, los indicios recogidos en la escena del crimen y el modus operandi de los atacantes hace presumir a los policías que se trataría de activistas aislados que habrían actuado por decisión propia y sin contar con el apoyo de ninguna organización extremista conocida. *
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