GABRIEL MONTEAGUDO - COLONIA
En efecto, el dirigente sindical señaló a LA REPUBLICA que la permisividad del jefe de Policía, Ruben Perazza, en la cárcel pone en peligro la vida de los policías, y señaló que por realizar estas denuncias el jefe "nos persigue sindicalmente".
Franggi relató que la semana pasada "se pusieron unas llaves térmicas que regulan la corriente que va a los pabellones. Por la ola de frío los reclusos hacen calentadores caseros y estufas, por eso saltaron las llaves. A la tercera vez que saltan porque era demasiado consumo, se corta definitivamente". Entonces dijo que ahí los presos del pabellón uno, que le dicen el pabellón "de los pesados" rompieron rejas y causaron daños varios, en señal de protesta "lo cierto es que el policía no puede poner estufas porque lo sancionan", remarcó.
Por otra parte dijo que a consecuencia de una de estas revueltas "uno de esos días se arma una revuelta de nuevo en el pabellón uno y sacan a un recluso lesionado, con 3 o 4 cortes en la cabeza. Entonces en horas de la tarde dos policías lo llevan a curar al hospital. Cuando lo llevan, el hombre estaba muy exaltado, descontrolado, le ponen suero y comentan que lo van a llevar a hacer una tomografía computada a Rosario. El hombre se puso agresivo y decía que no quería ir, no se deja curar y entonces uno de los policías lo esposa mientras el otro trata de tranquilizarlo y fue ahí que le pega tres cabezazos en la cara y le parte el tabique nasal. Tuvo que venir personal de apoyo para reducirlo".
Para Franggi "todo esto sucede por la permisividad del jefe de policía" y afirmó que Perazza "sindicalmente nos persigue porque cuando nosotros le pedimos que el policía le cocine a otro policía aceptó, pero puso al mismo guardia perimetral que hace 12 horas por día a que le cocine para el director de la cárcel y los oficiales. Es decir que no mejoramos nada, se sigue con poca comida, sin seguridad, si ocurre un motín no tenemos gente especializada o elementos que produzcan menos daño y sean más efectivos que el bastón y el revólver, como por ejemplo un gas paralizante o una picana eléctrica, etc. La falta de respeto hacia el policía sigue y las denuncias que hacemos los superiores las echan en saco roto".
Dos reclusos que estaban cumpliendo una condena en el Establecimiento de Reclusión Departamental fueron procesados en las últimas horas por la Justicia Letrada de Colonia, luego de que mantuvieran un incidente dentro de la Cárcel donde se agredieron mutuamente, en tanto que uno de ellos también agredió a un funcionario policial cuando era asistido en el Hospital de Colonia.
Se trata de Roberto Francisco Pereira Pereira, de 27 años, quien cumplía una condena por "dos delitos de rapiña en reiteración real" a disposición del Juzgado de 13er. Turno de Montevideo y Alvaro Daniel Colman Errocarte, de 21 años, quien está a disposición de la Justicia Letrada de Rosario procesado por "hurto especialmente agravado por la modalidad de despojo".
A raíz de los hechos narrados, el primero de ellos fue procesado por "un delito de lesiones personales" y el restante por "dos delitos de lesiones personales en reiteración real".
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