GABRIEL MONTEAGUDO - COLONIA
Los policías aún tratan de esclarecer el robo de 80 mil pesos de la sucursal de la firma Pronto en Carmelo. La empresa presentó una demanda penal en el Juzgado local. Dos damnificados hicieron lo mismo cuando descubrieron que había créditos a su nombre que no pidieron. La Policía investiga a más de media docena de personas a las que se les habría hecho figurar como contratando créditos que no tomaron. Hubo alteración de documentos y falsificación de firmas que podrían formar parte del expediente judicial.
En efecto, el caso ya se encuentra en el Juzgado de Carmelo, según confirmó a medios locales el responsable del Departamento de Comunicaciones de la empresa Pronto, Javier Dancio. "La empresa no va a hacer declaraciones porque está todo en manos de los organismos competentes", señaló.
Orlinda y su esposo Ismael viven en las afueras de Carmelo y ganan poco más de 2.000 pesos de jubilación. Entre 2000 y 2005 tuvieron que recurrir a diferentes préstamos en efectivo a través de la empresa Kedal SA, más conocida con el nombre fantasía de Pronto.
Lo que pedían eran créditos de poco monto, pero que les servía para paliar la crisis que, como a todos los uruguayos, sufrieron en aquellos años.
Para ello presentaron documento de identidad y fotocopia del mismo, recibo de pago de consumo de luz, agua o teléfono al día, así como el respectivo recibo de pago de la jubilación que percibían, y el título de un valor.
Terminaron en agosto de 2005 de pagar los créditos y nunca más volvieron a la sucursal.
Sin embargo, el 2 de junio de este año recibieron un llamado telefónico de la empresa desde Montevideo felicitando a Ismael por haber obtenido un nuevo crédito. Si bien el tema pareció una confusión, el 29 de junio pasado volvieron a recibir el mismo llamado, esta vez felicitando a Orlinda por la obtención de un nuevo crédito que, por supuesto, tampoco había renovado.
Al hacer los reclamos correspondientes quedó de manifiesto que a dicha empresa se había presentado una persona haciéndose pasar por Orlinda a los efectos de obtener un crédito por la suma de 26.697 pesos, haciéndosele firmar un vale por l44.222,16 pesos.
En la solicitud que los damnificados denuncian como falsa se puede ver que el crédito que se pide no está en consonancia con la jubilación que perciben. La firma sería falsificada, al igual que el ingreso declarado, superior a 7 mil pesos mensuales.
Pero además, los damnificados constataron que después de 2005 ellos ya no operaban más con la empresa alguien, falsificando una firma, seguía obteniendo créditos a su nombre y pagaba puntualmente las cuotas.
Cabe señalar que este caso ya fue presentado en el Juzgado local.
El caso tomó estado público en las últimas semanas a consecuencia del robo ocurrido en la sucursal. Desde entonces, muchas personas que han ido a consultar por su cuenta se encontraron con que vivirían situaciones similares.
"Me pregunto qué recibo presentó la persona a quien se le dio el crédito, qué cédula de identidad presentó, me pregunto además si no se le pidió que presentara el recibo de luz, agua o teléfono al día como nos exigen a nosotros", señalaron a LA REPUBLICA los damnificados.
Según información obtenida por LA REPUBLICA, serían más de media docena los casos similares que se vienen investigando. *
Comentarios (beta!)