DIEGO FERNANDEZ - SALTO Y DANIELA FASSANELLO
Sobre el mediodía de ayer, la ministra Tourné y Jorge Vázquez arribaron al aeropuerto salteño de Nueva Hespérides. Acompañaba a la secretaria de Estado una comitiva de jerarcas del ministerio y un importante contingente de periodistas para la cobertura del mayor operativo de incautación de droga en la historia del país.
La titular del Ministerio del Interior, al tiempo que expresó sus "felicitaciones" a los funcionarios policiales que actuaron en el operativo, confirmó que la información sobre este cargamento "había procedido de Holanda".
También Tourné indicó que este procedimiento "prestigia al Uruguay" por una lucha "seria y transparente" contra el tráfico de alucinógenos.
También se refirió a otros operativos, como los efectuados en automóviles que iban en Buquebús, en cuyos techos estaban escondidos cargamentos de cocaína.
"Vine a Salto a felicitarlos expresamente, a reconocer el excelente trabajo profesional de la Policía Nacional, porque este operativo no solamente permitió desbaratar una banda internacional que estaba utilizando una estancia muy importante, sino que nos diferencia claramente frente al mundo como un país creíble, transparente, que no está dispuesto a convivir con la droga ni con ningún tipo de actividades delictivas", dijo Tourné.
Hizo especial mención a la Dirección Antinarcóticos, el Ejército, la Jefatura de Policía por su apoyatura, "brindada con una impecable profesionalidad y capacidad de colaboración, a pesar de que tienen pocos recursos y todos lo sabemos". También hizo extensivo su agradecimiento "a la Aeronáutica por su valioso aporte en el operativo.
Les agradezco a todos, porque a partir de hoy el Uruguay, nuestro país, queda colocado a nivel internacional como un país que está a la vanguardia del combate contra el narcotráfico y el lavado de divisas.
Esa es una carta de presentación importantísima para nuestro país".
Luego de ofrecer una conferencia de prensa en la Jefatura de Policía de Salto, y tras un breve almuerzo, Tourné concurrió al lugar en donde se efectuó el procedimiento de la Brigada de Narcóticos. Se trata de un establecimiento rural ubicado en la localidad de Puntas de Valentín, a unos ochenta kilómetros de Salto, el cual había sido comprado hace algo más de un año por un adquirente de nacionalidad colombiana para las actividades delictivas de la organización criminal. La estancia perteneció anteriormente al ex diputado herrerista Juan Manuel Gutiérrez, quien según la investigación no tiene ninguna relación con el ilícito y era administrada por un testaferro, que era el titular de una Sociedad Anónima (SA), quien se decía de origen argentino. A este individuo, un peculiar personaje de baja estatura quien se pintaba el cabello de un color amarillo "chillón", muy extrovertido y de llamativa actitud, se lo veía en remates ganaderos, efectuando negocios con haciendas y en más de una oportunidad se lo recuerda acompañado por personas que por su acento denotaban un origen colombiano o centroamericano. También se dijo a LA REPUBLICA que la organización delictiva había adquirido un campo que está situado en las inmediaciones de la estancia en el que aterrizó la avioneta con los 485 kilos de cocaína.
Según fuentes de la Jefatura de Policía de Salto ello habría despertado algunas sospechas de la Dirección de Investigaciones la cual tenía el establecimiento, desde hace varios meses, bajo una cautelosa vigilancia. Asimismo por información que obraba en poder de la Brigada de Narcóticos, merced a un trabajo de enlace con otras entidades policiales del extranjero que combaten el narcotráfico, se pudo saber que se esperaba un cargamento de cocaína que arribaría al predio rural y desde donde se lo acondicionaría para ser trasladado una parte en los países de la región y otra parte hacia el viejo continente. La presencia en el lugar del operativo de tres miembros de la Policía Judicial de Holanda, da idea de la coordinación efectuada, desde Europa para desbaratar las acciones de esta banda de narcotraficantes, que según se estima, podrían venir operando en el lugar desde hace bastante tiempo.
Con la información obtenida en la semana previa al accionar final, se montó un importante operativo denominado "San Francisco". Para ello arribaron al aeropuerto local de Nueva Hespérides dos helicópteros de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) que se apostaron en las cercanías del punto del operativo, como respaldo a las acciones que se iban a cumplir, aunque no fue necesaria su intervención. El operativo fue llevado a cabo por un contingente integrado por treinta efectivos de la Brigada de Narcóticos, quince efectivos del grupo GEO de Montevideo -con equipo camuflado, encapuchados y fuertemente armados-, siete funcionarios de la Fuerza Aérea y treinta agentes policiales de la Jefatura de Salto. Dada la dimensión del operativo, los efectivos iban preparados para un enfrentamiento e incluso se desplegaron en los alrededores francotiradores.
El avión empadronado en Brasil llegó al lugar a las 15.40 de la tarde del día sábado aterrizando en el descampado a 1.500 metros de donde se encontraban ubicados los efectivos de la Brigada de Narcóticos y a unos 1.000 metros del "casco" de la estancia. Luego de aterrizar, la droga fue bajada por los colombianos y mientras los pilotos hacían guardia a cada lado del avión, motivo que demoró la actuación inmediata de la Brigada, la droga era trasladada a un galpón del gran establecimiento.
Los dos aparatos de la FAU regresaron luego de concretado el operativo a la terminal aérea de Nueva Hespérides. En el caso de que se hubiesen registrado heridos los mismos iban a ser trasladados hacia el Hospital de Tacuarembó.
Al ingresar por distintos puntos al fundo rural con la orden de allanamiento expedida por el juez competente, doctor Francisco Massita, los efectivos rodearon el sitio donde se encontraba la avioneta y pudieron detener a los narcotraficantes, quienes no estaban armados ni opusieron resistencia.
Las siete personas detenidas, dos de procedencia brasileña y cinco oriundos de Colombia, fueron trasladadas a Salto en la noche mismo del sábado, luego de que se hiciera presente en el lugar el juez Massita. En presencia del magistrado se procedió a abrir el cargamento de estupefacientes y labrar un acta de lo allí existente. En la jornada de ayer, en medio de un fuerte operativo policial que incluyó corte de calles, los brasileños que tripulaban la avioneta, así como los otro cinco colombianos detenidos, fueron trasladados desde la Jefatura de Policía de Salto hasta el Juzgado Penal donde se les tomó declaraciones por parte del juez Francisco Massita y el fiscal interviniente, doctor Carlos Rodríguez Carreté. En primera instancia, se procura verificar la certeza de la documentación exhibida por los encausados acerca de su identidad y hasta el momento no se sabe si los narcotraficantes tienen antecedentes o están requeridas por la justicia de otros países. En la tarde de hoy los detenidos serán nuevamente conducidos al juzgado y allí el magistrado procederá en consecuencia, dictaminando los procesamientos que correspondieren.
Fuentes policiales indicaron que la droga tenía como destino final el mercado europeo, concretamente Holanda, donde se estima que se pagará por ella unos 48.000 euros el kilo, o sea que todo el cargamento generaría alrededor de 22 millones de euros, unos 30 millones de dólares. El pasaje por nuestro país sería para acondicionarla y luego trasladarla en contenedores.
Según adelantó el director de la Dirección de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas, Julio Guarteche, la organización era independiente y se desconoce, hasta el momento, si existen contactos a nivel nacional.
La operación "San Francisco", de carácter internacional, se inició en Uruguay en noviembre de 2006 cuando se comenzó a recibir información de que la operación a cargo de los narcotraficantes se desarrollaría en nuestro país a partir del mes de enero de 2007. La organización hace siete años que es investigada por grupos internacionales y en especial es seguida desde Colombia y Brasil.
El jerarca descartó en ese sentido que por dicho lugar pueda haber pasado antes otro cargamento de igual magnitud, ya que la investigación y la información les llega al mismo tiempo que la buscada organización se instala en nuestro país.
"Ellos nunca supieron de la actividad de vigilancia en ese momento, ni durante todos los meses que se ha estado trabajando desde Uruguay, fue una total sorpresa y no se resistieron", dijo Guarteche. *
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