El único antecedente respecto a la aplicación del "suero de la verdad" en Uruguay se remonta al 19 de diciembre del año pasado, cuando María del Carmen Cranchi, la enfermera del Hospital Pasteur procesada por la muerte de dos pacientes fue sometida al narcoanálisis.
En esa instancia, solicitada por el abogado de la especialista, fue aprobada por el entonces juez Penal Gustavo Mirabal. A Cranchi se le aplicó propofol, una droga al pentotal sódico, en un procedimiento que generó diversas opiniones sobre su legalidad.
Durante el interrogatorio, la enfermera negó toda vinculación con las muertes de los pacientes Víctor Sainz y Norildo Leal, ocurridas en agosto de 2006. Además, Cranchi involucró al histórico dirigente tupamaro Julio Marenales, hermanastro del primer fallecido. *
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