El primero de los accidente se registró en horas de la tarde cuando el niño Sergio Eduardo Núñez, de 10 años, se subió al techo de su domicilio ubicado en Teniente Rinaldi 4330 esquina Azotea de Lima para recuperar una pelota. Cuando caminaba por el alero, resbaló precipitándose al vacío, desde una altura cercana a los cuatro metros.
Con la premura del caso, el niño fue trasladado a la Policlínica Capitán Tula y luego derivado al Hospital Pereira Rossell, diagnosticándosele dos fracturas de cráneo con sangrado en oído izquierdo, ingresando a cuidados intensivos en estado delicado.
Solo algunos minutos después, pero en la plaza ubicada en Enrique Claveaux y José Martirené, el niño Lucas Ezequiel Alvarez Figueredo, de 5 años, se incrustó un gancho de hierro en uno de sus testículos.
Según la información aportada por el tío de la víctima, se encontraban jugando al fútbol, cuando el niño cayó sentado sobre el hierro doblado que fijaba la red del arco.
Trasladado a la Policlínica Capitán Tula, presentó "herida cortante en testículo derecho, pasando al Hospital Pereira Rossell.*
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