Cierto temor y un profundo malestar generó una falsa amenaza de bomba contra la mutualista Impasa, sobre la calle Luis Alberto de Herrera. La llamada distorsionó el funcionamiento del centro de salud. Los Bomberos recomendaron desalojar el edificio aunque, por lógicas razones, se hizo imposible sacar a la calle a los pacientes, lo que degeneró en un caos entre los acompañantes de los internados que se negaban a desalojar el hospital. Finalmente fueron convencidos por los peritos de Bomberos que recorrieron todas las salas y pasillos en compañía de las autoridades del establecimiento. Si bien fueron investigados varios objetos "extraños", ninguno resultó ser explosivo, tratándose en la mayoría de los casos de residuos hospitalarios que aun no habían sido arrojados a la basura. Tras media hora de minuciosa recorrida, todos los acompañantes de los internados, así como los médicos, volvieron al edificio. *
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