En las investigaciones, apoyadas por funcionarios de la Administración de Aduanas de Punta del Este y respaldadas por el juez letrado en lo penal de turno, que libró la orden de allanamiento correspondiente, se pudo comprobar que habían vencido los documentos con los que se introdujeron al país decenas de obras pictóricas procedentes de Buenos Aires.
Para ingresar los cuadros a Uruguay se habían gestionado operaciones comerciales de admisión temporaria, con el presunto objetivo de exhibirlos en muestras ya realizadas en nuestro país. Sin embargo, vencido el plazo de 10 días las obras no abandonaron el territorio.
En esas condiciones fueron ubicados en exhibición en el local investigado 42 cuadros por un valor estimado en U$S 50.000, en tanto que otras obras, de las que se obtuvieron registros, no pudieron ser ubicadas físicamente, por lo que se estima que fueron comercializadas.
Por lo tanto quedó configurado el presunto delito de contrabando y así se hizo constar en la denuncia presentada ante el magistrado actuante, quien además de disponer el decomiso de las obras en condiciones irregulares, decidió la interdicción de otras 335 obras hasta tanto se determine su origen y condición de ingreso al país.
Los funcionarios a cargo del procedimiento ubicaron en el lugar documentación probatoria de que algunas de las pinturas fueron enviadas a Miami, sin que se hubiera realizado ningún trámite aduanero que justificara su salida de Uruguay.
A partir de entonces la investigación considera la eventualidad de estar ante una maniobra de tráfico internacional de obras pictóricas, extremo que se seguirá analizando en los próximos días, con pericias conducidas por la Justicia. *
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