RICARDO ALMADA MALDONADO
Las piezas óseas y restos de prendas de vestir encontradas, entre ellas el cráneo fragmentado y presentando un orificio de bala, están siendo minuciosamente estudiados en el Instituto Técnico Forense (ITF) en Montevideo, por parte del equipo que encabeza el antropólogo forense Horacio Solla, en estrecha colaboración con el médico forense de Maldonado actuante en el caso, doctor Julio Macedo.
Luego de cotejar la información lograda hasta el momento, con los bancos de datos que contienen información de una veintena de casos de mujeres jóvenes desaparecidas en los últimos 20 años, se adelantó que ahora los estudios científicos están focalizados sobre un caso ocurrido hace 13 o 14 años, lo que coincide con la fecha de desaparición de la joven olimareña y de la carolina María Margot Umpiérrez, ocurrida el 2 de julio de 1993 en la ciudad de San Carlos.
El jefe de Policía de Maldonado, Eduardo Martínez, conoció a la joven desaparecida por haber crecido en el mismo barrio olimareño que su madre, Ana Yacobazzo. Ayer dijo que procura mantenerse al margen de sus sentimientos personales mientras concluyen las investigaciones en torno al hallazgo, y que espera la información oficial en los próximos días.
Silvia Mabel Fregueiro Yacobazzo nació el 24 de marzo del año 1966 en Treinta y Tres, y al momento de desaparecer tenía 28 años y un pequeño hijo que vivía con ella mientras trabajaba en Punta del Este.
Tenía 1,60 metros de estatura aproximadamente, era de complexión delgada y cutis blanco, cabello castaño claro y ojos claros (verdes).
El 23 de diciembre de 1994, desapareció sin dejar rastros; solamente un testimonio de la época daba cuenta que habría sido vista en el centro de la ciudad de Maldonado, en medio de una intensa búsqueda desatada al día siguiente y encabezada por su propia madre que revolvió "cielo y tierra" sin encontrar una respuesta.
En la misma época, aunque poco más de un año antes (en julio de 1993), también desapareció en este departamento, María Margot Umpiérrez Burgueño, coincidentemente con 28 años de edad. María Margot también tenía una estatura aproximada a 1,60 metros, era delgada y de cutis blanco, cabello castaño y ojos marrones.
A esta altura, puede adelantarse que es muy probable que los restos encontrados correspondan a una de estas dos jóvenes, aunque los estudios comparativos de diferentes fotografías mediante computadoras, con la forma y tamaño del cráneo encontrado, coincidirían más con la olimareña, aunque por el momento no hay información oficial ya que la Justicia espera los resultados de las pruebas de ADN.
El caso que ya habría cambiado su carátula de desaparición a homicidio está en manos del titular del Juzgado Penal de 2º Turno, doctor Federico Alvarez Petraglia, quien espera para mediados de la semana entrante recibir el informe oficial del ITF. *
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