Las investigaciones para aclarar el crimen del joven coloniense Andrés Trigo, ocurrido el 17 de agosto de 1998, podrían tener a no muy largo plazo nuevos avances, luego que varios funcionarios policiales de este departamento volvieron a prestar declaración en el Juzgado de Colonia del Sacramento. También se insiste con el pedido de extradición de un ex policía, Mario Hernández, a quien se señala como "estrechamente ligado" a la ex novia de Andrés, en los días previos al bárbaro asesinato.
Reiteradas veces el padre de Andrés, Walter Trigo, se ocupó en sus proclamas al término de las marchas de silencio que la familia llevó a cabo por las calles colonienses, de mencionar a Hernández en duros términos. "El ex policía que fue considerado el primer y gran sospechoso de esta negra historia, el que ofreció a determinadas personas sumas de dinero para acabar con la vida de Andrés y que fue emplazado por la propia Justicia, ahora, a pesar de que se dice que es buscado por Interpol nadie mueve un pelo para que sea una búsqueda exitosa", dijo en uno de aquellos mensajes a la población.
Hernández, quien reside en Argentina, de acuerdo a todas las informaciones recogidas, habría reconocido que ofició de intermediario de Karina, la ex novia del joven Trigo, y que habría ofrecido la suma de 3.000 dólares a dos conocidos delincuentes colonienses para que eliminaran al muchacho. Esa cifra se habría incrementado en 1.000 dólares más, ante la cerrada negativa de las personas a las que se pidió semejante "trabajo". También el ex policía habría suministrado a sus interlocutores "datos concretos para que fueran a robar una caja fuerte en el domicilio de la familia Trigo", dijeron a LA REPUBLICA fuentes muy cercanas a las pesquisas.
En estos últimos días, y así lo consignó LA REPUBLICA, varios funcionarios policiales colonienses estuvieron declarando en la sede judicial local. Son los mismos que, varios años atrás, habían tenido que comparecer como corolario de la prolija investigación que realizó el entonces titular de la División Homicidios de Montevideo, comisario Eduardo Romero, quien luego se apartó (o lo apartaron) del caso Trigo. La familia de Andrés es optimista que "de allí van a surgir elementos valiosos", a la vez que adelantó a este corresponsal que "se producirán más citaciones" judiciales de uniformados, en actividad o retirados.
Por el crimen de Andrés Trigo están procesados con prisión, por el momento, Karina la ex novia del muchacho y el peligroso delincuente Alejandro Ismael Píriz Brum, ambos imputados de "co autoría de homicidio". Estas dos personas en todo momento han mantenido un pesado silencio que impide a los investigadores avanzar en el caso. Sospechan estos, refiriéndose a la dama, que "está amenazada; debe saber que su vida está en riesgo si se decidiera un día a abrir la boca". ¿Qué grandes intereses podrían estar en juego? ¿A quién le hizo "los deberes" la cada vez más notoria conexión policial, que se movió en las sombras para borrar evidencias y procurar que este homicidio quedara definitivamente impune? La familia de la víctima y la sociedad coloniense en su conjunto siguen aguardando las respuestas. *
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