El comisionado parlamentario para el Sistema Carcelario, Alvaro Garcé, dijo que las demandas de atención sanitaria son "el punto más crítico" en los establecimientos penitenciarios. En diálogo con LA REPUBLICA, señaló que los principales objetivos para este año son la elección de delegados de los reclusos en todos los establecimientos, la mejora de la atención sanitaria y la expansión del sistema de chacras.
¿Cuáles son los objetivos de su equipo para 2008?
Los principales objetivos serían tres. En primer lugar, profundizar el trabajo con los delegados en cada establecimiento. Por otro, hacer un seguimiento del tema sanitario, porque hay gran cantidad de requerimientos de demandas diarias de atención. Como tercer objetivo ubicaría el seguimiento de la evolución en las chacras.
Partimos de una buena experiencia del año pasado con la mesa de delegados en el Comcar. Sería bueno extender este trabajo y generalizarlo a todos los establecimientos.
¿Cuáles son los reclamos en materia de salud?
Buena parte de nuestra actividad diaria tiene que ver con demandas y requerimientos de atención en materia de salud. Probablemente sea el punto más crítico del sistema penitenciario. Hay enfermedades que tienen que ver con las condiciones de reclusión. El hacinamiento genera problemas que se ven reflejados en demandas de atención. El otro problema sigue siendo cómo se canaliza el pedido de atención. Generalmente, el pedido es realizado al guardia, que conoce de seguridad pero no necesariamente de medicina. Se generan roces y situaciones de autoagresión para lograr asistencia.
¿Cómo ha sido la experiencia en las chacras?
Entre 2005 y 2007 hubo un crecimiento interesante. Existen en el centro Nº 2 cerca de Libertad y en casi todo el Interior. Se duplicó la cantidad de internos en estos regímenes abiertos y el resultado es altamente favorable. Quienes han ido a las chacras, comprendieron la oportunidad que se les dio. Sólo hay dos departamentos que no tienen chacras. En Maldonado, la Jefatura está empeñada en refaccionar un local en Ruta 12, próximo a Pan de Azúcar. El otro lugar es Cerro Largo, que tiene un entorno favorable, porque la cárcel está fuera de la planta urbana.
¿La extensión de las chacras supone un régimen único?
Hay que tener en cuenta las carácterísticas de cada departamento. Pero existe un patrón común: se trata de regímenes abiertos, donde no existe vigilancia. El límite está dado en la confianza que se da al interno, que tiene que aprovechar la oportunidad. La multiplicación de estos establecimientos ha sido uno de los avances más significativos de los últimos años.
¿Qué ha pasado con la inclusión laboral de los liberados?
El artículo 14 de la ley prevé la contratación preceptiva de, por lo menos, el 5% de las personas registradas en las bolsas de trabajo de los patronatos para las contrataciones de obra pública. Esto no ha tenido la aplicación que esperábamos y creo que es un aspecto pendiente de ejecución.
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