Diego Fernández | SALTO
De los hechos insólitos que acaecieron esta semana en Salto, uno fue el caso de un despechado ex concubino que, habiendo sido expulsado del hogar concubinario, colgaba carteles en la cuadra donde antes moraba con su pareja, pidiéndole volver a restablecer el vínculo. Sin embargo, la mujer no quería volver a "emparejarse" y denunció al insistente individuo, quien ya tenía restricciones, por orden judicial, desde hace casi un año. Fuentes policiales informaron a LA REPUBLICA que, en la pasada semana, una persona del sexo femenino, reclamó ante la Seccional 2ª de Policía, que se hiciera cumplir una disposición judicial, por la cual se obligaba a JPR a no molestar a la señora GVP, en el sentido de no acercarse a su persona ni a su domicilio desde el mes de mayo de 2007.
Agrega que el hombre está ignorando esa decisión y, últimamente, está merodeando en torno a la casa de la denunciante, sentándose enfrente, pegando carteles en las columnas de la cuadra donde vive, solicitando volver a la convivencia. Como la situación se volvió incómoda para la ex concubina, se presentó ante la comisaría barrial, a solicitar se obligue al "cargoso" a cumplir con las disposiciones que le restringen el acercamiento a la casa de la misma y a su persona.
Los guardiaciviles detuvieron al insistente individuo, lo trasladaron a la Seccional 2ª y le notificaron que, de persistir en su actitud, estaría incurso en el delito de desacato a la orden del magistrado competente. Se estima que el individuo acatará el aviso o deberá afrontar las consecuencias penales de sus acciones.
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