Ex agentes de los servicios de Inteligencia militares de Uruguay protegieron durante siete meses al juez brasileño Nicolau dos Santos Neto, quien luego de permanecer prófugo de la Justicia de su país se entregó el pasado viernes y permanece preso en la ciudad de San Pablo.
Según informó el diario O Globo en su edición de ayer, la Policía Federal maneja la versión sobre la protección recibida por Dos Santos Neto, un ex integrante del Supremo Tribunal de Justicia de Brasil, acusado de enriquecimiento ilícito por un millonario desvío de fondos.
Para el periódico carioca, la operación que permitió al ex magistrado permanecer en forma clandestina en tierras orientales durante tanto tiempo, recuerda el Plan Cóndor que vinculó los aparatos represivos del Cono Sur en las décadas del 70 y 80.
Como se recordará, una coordinación de los ex represores uruguayos y sus colegas de Chile se produjo en 1992, cuando los oficiales del Ejército uruguayo Tomás Casella y Eduardo Radaelli custodiaron al ex agente de la DINA chilena, Eugenio Berríos, antes de que se produjera su asesinato en territorio uruguayo.
El nexo de Dos Santos Neto con los servicios de Inteligencia de Brasil y Uruguay surge durante la propia dictadura, cuando participaba de la Operación Bandeirantes (OBAN), un esquema de apoyo de empresarios a la represión policial brasileña. Esta participación en la OBAN proporcionó al juez, ahora detenido, amigos en la comunidad de servicios de ambos países, informó O Globo.
La Policía Federal de Brasil investiga, además, las vinculaciones de Francisco Azevedo, familiar de Dos Santos Neto, y el abogado uruguayo Raúl Cervini Sánchez, encargado de los negocios del ex juez en nuestro país y uno de los posibles articuladores de su regreso a Brasil. Los investigadores brasileños también manejan como datos relevantes de su investigación que el ex magistrado brasileño estuvo hospedado en el Hotel Lafayette de la capital uruguaya y que fue visto en Punta del Este, y se hospedó en el Edificio Uruguay, a pocas cuadras del Hotel Conrad. En tanto, la procuradora jefe de Brasil en San Pablo, Janice Ascari, manifestó su intención de investigar la "red de protección" que permitió que Dos Santos Neto permaneciera 226 días prófugo de la Justicia de su país. Ascari anunció que pedirá 30 días más de prisión preventiva para el ex magistrado para "descubrir los nombres de las personas que lo ayudaron en la fuga y si ellas también están envueltas en el desvío de recursos de las obras del Foro de Trabajadores de San Pablo" por más de 90 millones de dólares, según informó el diario Jornal do Brasil.
La Policía Federal brasileña también busca a un piloto uruguayo, de sobrenombre Wilcker, que residiría en San Pablo, y que habría cobrado 7 mil dólares a la familia de Nicolau para prestar algunos "servicios".
Tal como informó LA REPUBLICA en su edición de ayer, la Justicia brasileña pedirá levantar el secreto bancario de Dos Santos Neto en Uruguay ante la sospecha de que colocó varios millones de dólares en la plaza uruguaya. El ex magistrado también depositó un millón de dólares en Suiza y adquirió un lujoso departamento en Miami.
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