Seis patovicas agredieron a puntapiés, golpes de puño, cadenas y hasta un perro, a tres jóvenes en Mercedes, durante un baile en la Sociedad Criolla, en los accesos al Este de la ciudad, instalación con un amplio parque para espectáculos, y salones para bailes juveniles.
Entre la noche del 30 de abril y la madrugada del 1º de mayo hubo baile. Un incidente circunstancial entre dos jóvenes derivó en una brutal agresión. Seis patovicas contra tres jóvenes de 16 años.
Y no sólo piñazos y patadas contra los jóvenes. Al menos uno de los agresores utilizó una cadena y un perro.
Otro hecho no menos importante: uno de los patovicas es un policía en actividad; uno de los jovencitos es hijo de un policía fallecido años atrás; y otro de los menores es hijo de un militar retirado.
Cuando sus padres radicaron denuncia en la Jefatura de Policía de Soriano, el comisario Néstor Fabre les replicó: "bueno, algo habrán hecho". La denuncia fue presentada 4 días después "Al comienzo de la entrevista, Fabre hacía como que no sabía nada de qué se trataba", comentó Karla Tomera, madre de uno de los jóvenes agredidos.
Uno de los jovencitos logró grabar con su celular el momento de la agresión. Por la oscuridad reinante, no se perciben imágenes. Pero el audio es más que elocuente: registró gritos, llantos y quejidos de los jovencitos víctimas de la golpiza. También se escuchan los ladridos.
Familiares de los jóvenes radicaron denuncia en el Departamento de Menores, en la Prefectura de Mercedes (porque los hechos ocurrieron en zona costera, su jurisdicción), en Jefatura de Policía y, obviamente, acudieron directamente ante la Justicia. Cuatro días después, el médico forense constató las heridas sufridas por los jóvenes.
En la Comisaría del Menor, se detalló que la cadena estaba soldada a un caño, que era usado a modo de mango. Uno de esos jóvenes sufrió "lesión contusa en tabique nasal, lesión erosiva en muslo derecho, traumatismo leve de mano derecha". En el mismo baile hubo otro incidente con los mismos patovicas, pero nadie presentó denuncia.
La madre de Karla Tomera entregó además una carta al Jefe de Policía de Soriano para pedir que se instruya una investigación administrativa en ámbitos internos del propio Instituto Policial.
Los hechos ponen al descubierto la situación de los policías que en horarios francos se desempeñan como guardias de seguridad. El policía en actividad fue citado a declarar en la Prefectura de Mercedes y en su declaración involucró a otros cuatro policías. Todos negaron las golpizas. La Justicia determinará las responsabilidades.
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