La madre del joven lesionado agregó que es policía en actividad uno de los guardias que agredió a su hijo con una cadena con mango para potenciar el golpe por efecto palanca y añadió que el mismo policía usó un perro doberman para atacar a los jóvenes en forma alevosa y sin posibilidad de defensa.
El baile se desarrollaba en la Sociedad Criolla, en los accesos al Este de Mercedes, donde un incidente circunstancial entre dos jóvenes derivó en una brutal agresión a manos de seis patovicas contra tres jóvenes de 16 años.
Los patovicas la emprendieron a piñazos y patadas contra los jóvenes, y por lo menos uno de ellos utilizó una cadena y un perro para agredirlos. A la brutalidad del acto de violencia se suma otro hecho no menos importante: uno de esos patovicas es un funcionario policial en actividad y, para que el episodio derivara en escándalo, uno de los jovencitos agredidos resultó ser hijo de un policía, fallecido años atrás, y otro de los lesionados es hijo de un militar, ahora retirado.
Los ediles Javier Siniestro, Decler García, Antonio Benítez (Frente Amplio) y Martín Navarro (Partido Nacional) se refirieron al tema en la última sesión de la Junta Departamental, pidiendo que intervenga en este tema la ministra del Interior, en virtud de que la denuncia fue presentada contra policías en actividad.
La madre de uno de los jovencitos presentó por intermedio de los ediles una carta a la Junta Departamental para que el hecho se investigue.
Entregó además una copia de una grabación realizada con un celular por uno de los jóvenes, donde se pueden escuchar los gritos en el momento mismo en que eran reprimidos por los policías empleados como patovicas.
"Este tipo de agresiones es algo más frecuente de lo que uno puede llegar a imaginar", expresan los padres de uno de los jóvenes en su carta a los ediles. La mujer indicó que el problema es "muy, pero muy pocas veces denunciado; al punto de que por hacer sólo lo que me corresponde como mamá ante la agresión sufrida por mi hijo he sido felicitada por diversas personas que obviamente manejan el hecho de la frecuencia con que sucede y la poca denuncia que se realiza".
"Quiero y necesito que se llegue a la verdad", expresó la mujer.
"Un trozo de la verdad se encuentra grabada (grabación realizada por uno de los adolescentes), de la otra parte no me caben dudas de que los encargados de impartir justicia penal se encargarán de establecerla", aseguró la madre.
La mujer atribuyó su optimismo a una situación en que está "dada la seguridad del testimonio de los adolescentes, la grabación muy nítida donde se reconocen las voces, el ladrido del perro que corrobora su presencia y la imagen de la cadena con el mango".
La Prefectura del Puerto de Mercedes tomé intervención, en virtud de que los hechos ocurrieron en su jurisdicción, y tras las primeras declaraciones se dio trámite a la Justicia.
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